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Ventaja “airosa”

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PACHUCA 2‑0 QUERÉTARO

  • El cuadro de Querétaro estuvo todo el segundo tiempo con diez hombres, situación que no pudo aprovechar Pachuca, y la eliminatoria está abierta

Con goles de Germán Cano y Rodrigo Salina, los Tuzos mataron el “canto” de los Gallos Blancos, en el juego de ida de las semifinales de la Liga Mx. El marcador pudo ser más amplio, ya que Querétaro se quedó con diez hombres durante 45 minutos, tras la expulsión de Ricardo Osorio, pero los blanquiazules se relajaron en el segundo tiempo y no mataron  en el Hidalgo.

 

 Lo positivo para los locales, es que no recibieron gol de visitante y de realizar uno en la Corregidora, sentenciarían prácticamente la eliminatoria.

 

 

 

En el terreno de juego

 

A diferencia contra América, el partido no comenzó tan intenso, pero si con la iniciativa de los locales. El cuadro de Diego Alonso se adueñó de los primeros minutos sin encontrar mucha profundidad en el ataque.

 

Sin embargo; como ya se  ha vuelto una costumbre en los primeros minutos para los hidalguenses, al minuto 8’ apareció el invitado especial. Rodolfo Pizarro filtró un balón por la banda derecha a Rodrigo Salinas quién metió un excelente pase al corazón del área, para que apareciera el atacante Germán Cano y colocara el 1‑0. De inmediato, el Hidalgo estalló como tenía rato que no se veía. Todavía dos minutos después, le anularon un gol a los Tuzos, lo que hubiera significado la segunda anotación.

 

El cuadro de Víctor Manuel Vucetich no daba muestra de reacción, y Pachuca vivía sus mejores momentos durante los primeros 15’ minutos.

 

 

 

Al 17’ George Corral sorprendió a todos, el jugador de Gallos sacó un soberbio disparo afuera del área grande, pero apareció la “magia” de Óscar el “Conejo” Pérez, quien se inclinó para tener un vuelo espectacular  y de manera brillante realizó una atajada para evitar la igualada de los visitantes.

 

Después de los 20’ minutos, el partido bajó sus revoluciones y ambos equipos eran imprecisos.

 

 

Cuando al partido no le pasaba absolutamente nada, al 39’, Rodrigo Salinas  metió un cabezazo, pero el arquero de Gallos no atajó adecuadamente para que los hidalguenses colocaran un vibrante 2‑0. Tres minutos después, se les venía la noche a los Gallos, ya que Ricardo Osorio metió una “plancha” imprudente  sobre Walter Ayoví. El silbante José Alfredo Peñaloza no dudó en mostrarle la tarjeta roja y mandarlo a las regaderas.  Pachuca cerró de manera excepcional el primer tiempo.

 

 

 

En el último suspiro, Vucetich sorprendió, ya que sacó a Ronaldinho para darle ingreso a Miguel Martínez. El astro brasileño se molestó tanto que abandonó el terreno de juego por la parte del túnel. De igual manera, sacó a Sinha, todo indicaba que el estratega de Gallos no se quería llevar una goleada.

 

 

Para la parte complementaria, en los primeros minutos, Pachuca fue en busca del tercero y casi lo logra, gracias a un disparo afuera del área por parte de Walter Ayoví, pero el arquero Tiago Volpi evitó la catástrofe queretana.

 

Conforme transcurría los minutos en el segundo tiempo,  el representativo minero se relajaba, es cierto que tenía el dominio total del partido, pero ya no era peligroso en el área de Gallos.

 

Al ver Diego Alonso que Pachuca no reaccionaba, mandó al campo a Darío Cvitanich y Ariel Nahuelpán, con el firme propósito  de sentenciar la eliminatoria.

 

En el cierre de partido, Cristian Penilla salió del terreno de juego, y le dio paso al joven Manuel Pérez, quien hizo su debut en plena fiesta grande.

 

En los últimos minutos, Pachuca se lanzó en busca del tercero, pero jamás llegó. Tal parece que la apuesta que hizo Vucetich en el segundo tiempo le resultó, ya que no le llenaron la canasta con diez hombres y mantiene la eliminatoria abierta.

 

 

El color del partido

 

El ambiente era inmejorable para que se viviera un gran encuentro. A diferencia contra América, el Estadio Hidalgo lucía espectacular, en donde no “cabía” nadie. Los celulares en cada rincón del inmueble se llenaban de disparos de  flash, con el propósito de tomar a Ronaldinho, el excéntrico brasileño que ha despertado pasiones en este torneo.

 

La afición hidalguense se encontraba más que motivada. Hacía tiempo que no se observaba un apoyo incondicional a Pachuca. Aunque cabe señalar, que había mucha gente de la llamada “Villamelón”, aunque ese factor no importaba, lo que era fundamental era el apoyo al equipo local. El sobrecupo en el Hidalgo era evidente, sin embargo; un partido de semifinales nadie se lo quiere perder.

 

La “magia” de Dinho nunca llegó al Hidalgo. Casi para terminar el primer tiempo, el técnico de Gallos lo mandó a las regaderas, en ese momento todo el estadio se paralizó y el brasileño no daba crédito a lo que ocurría. Muy molesto abandonó el campo por la parte del túnel, sin duda, a Ronaldinho jamás se le olvidará la bella airosa, por dicho trago amargo.