Un tribunal de San Salvador (capital de El Salvador) ratificó la condena a 30 años de cárcel impuesta en 2008 a Teodora del Carmen Vázquez, de 33 años, por un presunto homicidio agravado y que, según Amnistía Internacional (AI), se trata de un aborto involuntario.
El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, pidió ayer a El Salvador retire la absoluta prohibición al aborto, en cumplimiento de la ley internacional de derechos humanos.
La magistrada del Tribunal Segundo de Sentencia de la capital ha señalado, tras casi una hora de deliberaciones, que el fallo de “mantener lo resuelto y confirmar la sentencia” se ha adoptado porque “los elementos probatorios no han sido desvirtuados de una forma categórica”.
En la audiencia testificaron dos médicos que evaluaron la autopsia de la niña, la misma en la que se basaron los jueces en 2008, y aseguraron que descubrieron diversas deficiencias.
El Instituto de Medicina Legal determinó que el recién nacido falleció por “asfixia perinatal”, lo que es una “causa natural de muerte”. Por otro lado, el tribunal decretó que el bebé murió asfixiado tras haber sido sumergido en agua.
“La prueba científica no ha sido analizada en toda su amplitud. No dice lo que el tribunal está señalando y a lo más que podría llegar es a la duda”, ha afirmado a la prensa Hugo Mata, abogado de Vázquez.