TRES BORRACHOS VIOLARON A UNA SEÑORA
La semana pasada como a las 8 de la noche una señora de 30 años, se acercó a pedir que le dieran permiso de hacer una llamada a su casa, para que fueran por ella, donde, se encuentra el kiosco del jardín Floresta, tres de los que cuidan hicieron de las suyas violándola.
Agentes de la Policía Ministerial los detuvo, en Tulancingo Hidalgo, a los felones que se llaman Moisés Hernández, Basilio García y Javier Hernández, el primero soltó la sopa.
A los tres jariosos, los canalizaron ante la Procuraduría General de la Republica de Justicia en el Estado, donde permanecen arraigados, en espera de que se les resuelva su situación legal, la presunta agraviada la cual se omite su nombre por razones obvias, se presentó con sus familiares al Ministerio Público, para poner su querella en contra de los gandayas que la ultrajaron, la lastimaron por la forma salvaje en que lo hicieron.
En su declaración, dijo la mujer que los tres la ultrajaron, declaró que el viernes, pasado se le había hecho un poco tarde y como no llevaba dinero les pidió permiso a los que cuidan para hacer una llamada.
Le dijeron que con mucho gusto, uno de ellos le dijo que se portara muy bien y la dejaban hablar hasta los Estados Unidos.
La metieron a un cuarto donde ellos duermen y sin darle tiempo la violaron, ella se defendió, como gata boca arriba, lo mas que pudo y recibió golpes, la agarraron de las greñas para que no se moviera, Moisés, fue el primero y luego se turnaron a pesar de las lágrimas de la mujer.
Una vez que el Agente Social, le dio luz verde para que actuaran en contra de los desgraciados, acudieron de la policía Ministerial para hacer sus pesquisas.
Detuvieron a los antes mencionados, que en un principio negaron haberlo hecho, pero la señora los identificó y como los llevaron arraigados los ministeriales, dijeron lo mismo que dijo la mujer, que les pido permiso de hacer una llamada, los ahora arraigados se encontraban dentro de su pulguero cuando entro a hablar por teléfono, no la dejaron salir hasta que consumaron sus bajos instintos.
Los borrachos, afirmaron que ella le coqueteo a Moisés, y se la tuvo que empinar que ellos no intervinieron pero están señalados los tres, que también le entraron a la bola, uno de ellos no quiso a pesar de que sus compañeros lo animaban y mejor se salio por lo mientras ya se les puso la cosa color de hormiga por calientes.
CELEBRABAN A TODA MADRE
Con un baile celebraban la espera de la Navidad, y se la iban a pasar hasta el nuevo año, de momento entraron unos rijosos que no habían sido invitados y comenzaron atacarlos donde lesionaron a 5 de los de los que bailaban.
El saldo fue de varios golpeados en la pelea que se desató cuando comenzaron buscar camorra, a quienes no llamaron a la fiesta, eran un grupo que ya iban picados buscaban a donde seguir chupando.
Se presentaron ante el Ministerio Público del Hospital General en Pachuca, los ofendidos, Pablo Rosario Calderón, Arturo Vargas , y Benito de los mismos apellidos, a interponer su queja en contra de Israel Ramos, que era el motor de la seducción y lo seguían otros peleoneros haciendo lo que les ordenaba.
Declararon que se encontraban en la colonia Dos Carlos de Mineral de la Reforma, el viernes 15 de diciembre como a la 11 y media, en un terreno taparon con lonas y todo estuvo tal como lo planearon contrataron a un grupo de sonideros, a las doce se dieron el abrazo de oso, y brindaron por toda la familia que se encontraba presente, además había hecho una coperacha para pasarla bien. Adelantando la Navidad, porque varios son de la ciudad de México.
Pasaron las horas y todo era alegría, lo bueno es que los niños no aguantaron la vara y se fueron a dormir quedándose la mayoría de machines, que bailaban con sus viejas, al ritmo de la música echando los pasos domingueros, como a las 5 de la mañana les cayo el chahuistle, llegaron un grupo de borrachos, que se metieron sin invitación a pesar de que les pararon el alto, comenzaron agredir a los presentes, que estaban también borrachitos, los tiraban a madrazos, los músicos callaron y se escuchaba un fuerte escándalo con mentadas, y se soltaron a golpes, las mujeres corrían, otras trataba de agarrar a sus viejos que también estaban listos para entrar a la batalla, hasta que quedaron los intrusos, golpearon a Gerardo, uno de ellos sacó entre sus ropas un cuchillo y se lo clavo en la espalda a Pablo, aparte le dieron de patadas con el fin de que de una vez se muriera, el mismo Israel con cuchillo en mano gritaba, “a ver quien es el otro gallito” y atacó con el arma a Jorge Calderón, le sacó las tripas, fue cuando se escondieron los invitados e hicieron sus trincheras, atacándolos con armas aztecas, aventándole de piedras a Pablo Calderón, después le pegaron en una ceja, se la abrieron, los agresivos vagos jijos de su jefa.
Desmadraron una camioneta Ford Explorer, color verde donde trasladaba a los heridos y no dejaban de decir groserías, en total hubo cinco bajas de los que celebraban, piden a las autoridades que los refundan hasta el último rincón de la bartolina, que les paguen los daños y las curaciones porque les echaron perder su fiesta.
SORPRESIVO ASALTO EN UN HOTEL
En el silencio en la noche cuando ya todo esta en calma, el músculo duerme los sueños trabajan, de momento tres sujetos armados con pistolas interrumpieron el coyotito que se aventaban los administradores del Hotel Posada, numero 405, en la calle Ponce de Tulancingo Hidalgo.
Los ladrones se llevaron una computadora portátil radios de comunicación y mil 800 varos, la recepcionista Estela Montes, relató que se encontraba con su compañero Inocencio Hernández Cruz, en el mencionado hotel, que por las noches cierran las puertas y están buzos por si les caen sus clientes, un señor se acercó a tocar y de volada se levantó Inocencio, para abrirle y darle la bienvenida muy amable, el hombre le preguntó que si había habitaciones, le contesto que si, que se pasara.
Abriéndole la puerta y haciéndole una caravana, de momento entró otro sujeto, pero este llevaba una pistola en la mano y les dijo “este es un asalto arriba las manos, patas a la barriga”, cortó cartucho ante la mirada de los empleados, se les pararon los pelos y sacaron los ojos como si tuvieran tiroides, para acabarla de amolar otro pistolero, llevaba la jeta tapada y cortó cartucho apuntándoles, tenía una chamarra cazadora y estaba dispuesto a disparar ante cualquier movimiento que hicieran los administrativos, que parecían ratones asustados.
Ordenaron que la mujer se pusiera en cuclillas cerrando los ojos y que el hombre se tirara pecho a tierra, sin levantar la cabeza porque si lo hacía se la bajaban de un plomazo, se apoderaron del dinero, que era de la cuenta, a la mujer la llevaron al piso de arriba, donde se encuentra la oficinas de contabilidad, la abrieron con un desarmador, entraron a varios cuartos, donde sacaron a dos parejas que estaba en traje de rana y los encerraron, a la empleada la siguieron llevando hasta donde les dijo que esa era la oficina.
La dejaron encerrada, poco después hizo milagros para poder salir, estuvo tocando y gritando, despertando a todos los clientes, que la sacaron, bajó como loca y encontró a Inocencio, estaba con un velador señalándole por donde se habían ido los ladrones, le avisaron al gerente, que llegó más rápido que la policía, y se dio cuenta de lo que se llevaron los ladrones, además dijeron que les habían quitado varias pertenecías de los que estaban en el hotel, pero no quisieron poner la demanda porque son de los que se les escapan a sus viejas.
El gerente y los empleados junto con el velador declararon como estuvo el asunto, el velador dijo que fue tan rápido que no se dio cuenta porque estaba haciendo del baño, pide que los encuentren para que les devuelvan lo que se robaron y que la policía haga más rondines por el hotel.
ACUSAN A UN POLICÍA POR ABUSO
Amenazó de muerte a un jardinero y le hizo pedazos su celular. Ángel Ugalde Aguilar comisario de la la Policía Federal, se ha vuelto una pesadilla para muchos de la colonia porque se cree la gran madre, pero fue denunciado por un humilde jardinero.
Felipe Hernández Amador, vecino de la calle Corregidora Poniente, en el centro de Santiago Tulantepec, fue el que lo echo de cabeza, ante las autoridades, jugándose el cuero porque puede haber represalias, al comandante le dicen “El ay nanita” porque a todos los tiene apantallados.
Declaró ante el Agente del Ministerio Público del Hospital General, que fue invitado a un festejo, organizado por la Policía federal en el “Zúmbale”, un salón establecido en San Francisco Plaza.
Como un invitado invita a 100, el invitó a su hermano, le dijo que se pusiera de tacuche, porque esos bueyes van bien perfumados y que no se notara la pobreza, pero iban a comer bien y a lo mejor se ganaban un regalo de los que rifan.
Llegando se sentaron en una mesa, que se encontraba junto a la pista de baile, al filo de las dos de la mañana, al ver que la banda tocaba a toda madre, les quiso sacar una foto con su teléfono para tenerla de recuerdo y presumirle a las chavas, que estuvo con la banda Limón, pero cuando lo hacía se le acercó el agente uniformado y se dio matanga dijo la changa.
Como su hermano, estaba cerca pensó que él le había jugado una broma y le dio risa pero se le borró cuando vio al policía que se le acercó y le dijo “no te pases con el jefe y lo andes retratando, porque vas a caer en la grande, al darle la vuelta lo alcanzo y le dijo que le entregar su celular, que estaba decomisado por andar retatando a los elementos y que tenía la cara de sicario.
Le dijo que se fuera a retratar as su madre, el jardinero le volvió a decir, que no viera moros con tranchete, que el trabaja en la corporación como jardinero, y no retrato a nadie de los uniformados si no a los de la banda, el policía, lo sacó agarrándole de la chamarra y lo aventó a la calle, cuando se iba a levantar lo vio que echaba mano a su pistola, le mentó la madre y se retiró.
Felipe que a toda costa quería recuperar su celular, que le costó dos mil pesos y lo compró con su aguinaldo, terco como una mula, lo fue a seguir y le dijo que por favor se lo diera, el jefe policiaco, que estaba pedo le dijo que le llevara una hielera, corriendo fue a llevársela, ahí echo el aparato y lo tiró al suelo bailando encima de él haciendo mil pedazos, se metió el hermano José Iván y le dijo al policía que eso no se vale, que le pagara su aparato o de lo contrario lo iba a demandar, mandó a sus secuaces a que los sacaran, los cargaron y los aventaron afuera del salón advirtiéndoles que si se le vuelven a parar en frente de él, les da en la madre, se presentaron a demandarlo ante el agente social, para que le den un escarmiento y le paguen su celular.