Hoy Argentina vuelve a preguntarse qué desencadenó esa explosión y qué pudo pasar a bordo del sumergible, al que se perdió la pista el pasado 15 de noviembre.
- El ARA San Juan realizaba tareas de vigilancia en el Atlántico Sur. Había partido de Ushuaia el lunes 13 y se dirigía a Mar del Plata. Desde la nave se había reportado el miércoles 15 una avería en el sistema de las baterías por una entrada de agua, pero que no impedía la navegación. Se le cambia la ruta y se le ordena que se dirija directo a Mar del Plata, vigilando los recursos naturales de Argentina, etc) Ese miércoles 15 hay una última comunicación a las 7.30 aproximadamente. Tres horas después se produjo la “anomalía hidroacústica” (explosión), detectada una semana más tarde (luego se explica)
- La entrada de agua afectó al sistema de baterías.
- A partir de aquí, las hipótesis: la entrada de agua habría producido un cortocircuito en las baterías.
- Todavía no se sabe si ese accidente puede haber sido local o general, dado el carácter compartimentado de los submarinos, pero lo que ya es seguro es que eso impidió la flotabilidad y navegación de la nave.
- La explosión fue detectada este miércoles por los sensores de EU.
- Esa explosión detectada ha reducido el área de búsqueda. Ahora se rastrea la zona donde se perdió la comunicación.
- Se encuentra en una zona donde hay un talud continental que da origen a una gran fosa abisal. Por eso la Armada habla de que puede estar entre 200 y 3 mil metros de profundidad.