Washington.- Fuerzas especiales estadounidenses mataron en la noche del viernes al sábado en una incursión en territorio sirio a un dirigente del autoproclamado Estado Islámico (EI), Abu Sayyaf, y capturaron a su esposa, Umm Sayyaf, sospechosa también de pertenecer a la organización terrorista.
Abu Sayyaf era un alto mando del EI que participó en operaciones militares de la organización. También ayudaba al EI en sus operaciones financieras y con la venta ilícita de petróleo y gas, “una fuente clave de ingresos que le permite a la organización terrorista realizar sus brutales tácticas y oprimir a miles de civiles inocentes”, dijo la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Bernadette Meehan, en un comunicado.
Según CNN, se cree que Abu Sayyaf, aunque no pertenecía a la máxima cúpula del EI, podría haber mantenido contacto con el líder del grupo terrorista, el iraquí Abubaker al Bagdadi. En todo caso, Abu Sayyaf era un objetivo suficientemente importante como para que Washington autorizara una operación con tropas sobre el terreno en Siria, una decisión muy inusual.
La operación, ordenada por el presidente Barack Obama, fue realizada en Al Amr, este de Siria, por fuerzas estadounidenses con base en Irak, de acuerdo con la versión oficial. Abu Sayyaf murió “durante la operación, cuando se enfrentó a fuerzas de EU”. Ninguno de los efectivos norteamericanos resultó herido, subrayaron tanto la Casa Blanca como el Pentágono. Oficialmente no han trascendido más detalles, más allá de que recibió el visto bueno “unánime” del equipo de seguridad nacional de la Casa Blanca. (Agencias)