CINE DE HOY
Como parte del VII Festival de Cine Planeta que se exhibe en la Cineteca Nacional durante este mes, se programó una retrospectiva del cineasta senegalés Nicolas Vanier.
Uno de los filmes más conocidos de este director, quien ha hecho su carrera en Francia, fue Lobo.
Realizada en el 2009, y basada en un guión del propio realizador, narra la historia de Serguei (Nicolas Brioudes), un joven de 17 años, que recibe la encomienda de hacerse cargo del rebaño de caribúes que son el sostén de su pueblo.
Orgulloso de su encargo, olvida incluso a su prometida Nastassia (Dom Klementiff), con la que debía reunirse.
Aunque los lobos son los enemigos naturales de su tribu, Serguei no tiene corazón para matar a una loba que cuida a sus tres cachorritos.
Lo que es más, se vuelve amigo de ellos, pese a las reticencias de Nastassia, quien le advierte que al llegar el invierno, cuando no encuentren que comer, los lobos atacarán la manada.
Ya la amistad entre lobos y humanos había sido bien tratada en filmes como Los lobos no lloran (1984) de Carol Ballard.
Sin embargo, Vanier lo hace de una manera natural, utilizando a actores no profesionales y retratando la naturaleza en todo su esplendor.
Loup resuelta pues una bella y conmovedora cinta que muestra que pueden romperse los tabúes y las creencias que condenan de antemano a los animales como bestias salvajes que hay que matar, sin darles una oportunidad de sobrevivir por sus propios medios.