Home Nuestra Palabra Candidat@s independientes  

Candidat@s independientes  

0

La posibilidad de que puedan postularse candidaturas independientes es un hito histórico en las lides electorales. Así, de un total de 43 aspirantes, 22 lograron cumplir con los requisitos legales para contender por una diputación federal como candidat@s propietarios el 7 de junio próximo. Se trata de dos mujeres y veinte hombres.

 

Chihuahua, Distrito Federal, Nayarit, Nuevo León, Puebla (2), Quintana Roo, Sinaloa (5), Tabasco, Tamaulipas (3), Tlaxcala, Veracruz (4), y nuestra entidad, son las demarcaciones geográficas donde el electorado tiene esta alternativa. Contienden sólo en 20 de los 300 distritos electorales federales, por lo que relativamente es una participación reducida (6.7 por ciento). Esto sin contar el cúmulo de candidat@s registrad@s por los distintos institutos políticos: 4 mil 496.

Tratándose de la primera vez que se presenta la oportunidad, puede decirse que la medida legal instrumentada fue sin duda pertinente. Resta sin embargo mucho por hacer y definir para que prevalezcan las condiciones de igualdad en las contiendas. Por ejemplo, para construir una candidatura independiente se requiere de una estructura incluso más amplia a la de algunos partidos políticos con registro; cuya representatividad está en entre dicho en términos concretos si se consideran por separado todos y cada uno de los distritos electorales del país.

Lo otro, pero no por ello menos importante, es que las candidaturas independientes respondan genuinamente al interés ciudadano y no pasen a ser más de lo mismo. De no ser así tendrán poca oportunidad de éxito. Habrá que pensar, por ende, en el perfil de l@s posibles votantes, sin duda ajenos al voto duro de los partidos políticos, pero por eso mismo con mayor nivel de crítica. Es como aquel adagio: si parece independiente, se mueve de manera independiente y habla como independiente, entonces es independiente.

El quid del asunto, en mi opinión, es cuestionarse que tan independiente es un(a) candidato(a) independiente, sabiendo como se sabe que se requiere de un andamiaje que haga viable la candidatura. Mismo que no puede construirse de la noche a la mañana y requiere de una importante inyección de recursos.

Un ejemplo para mi gusto interesante, que también es indicador del retraso que tenemos en cuestiones de tipo electoral, es el de la elección presidencial de Estados Unidos de 1992, en la que contendieron George Bush, Bill Clinton, y el candidato  independiente Ross Perot. Empresario este último que obtuvo 18.9 por ciento de los votos, pero además logro romper el equilibrio entre los tradicionales partidos políticos estadounidenses.

En el caso de la elección a gobernador de Nuevo León a realizarse próximamente, un candidato independiente –ex priísta formado en la vieja escuela- cuenta con posibilidades de ganar. Por tanto viene a cuento una cuestión en lo que toca a las candidaturas independientes: ¿es la actual elección un laboratorio para lo que viene en el Estado de Hidalgo?