TULA DE ALLENDE
- Los hechos se registraron en la comunidades de Nantzhá y San Andrés
- Entre los heridos, se encontraron dos bomberos y un bebe de año y medio
Tula de Allende.- Enjambre de abejas atacó a vecinos de la comunidad de Nantzhá y San Andrés, lo que provocó que 11 personas resultaran lesionadas, entre ellas dos bomberos y un bebe de año y medio, del cual su estado de salud fue reportado como grave al haber sufrido más de 30 picaduras.
Los hechos se registraron alrededor de las 2 de la tarde de este domingo 10 de mayo, según versiones de los vecinos todo ocurrió cuando trabajadores del síndico procurador hacendario de Tula, Javier Arana Hernández, llevaban a cabo labores de tala de árboles y limpieza de un predio propiedad del funcionario público ubicado en las inmediaciones de la avenida principal cerca del campo deportivo y que al localizar el panal intentaron derribarlo.
Dijeron que al haber removido el habita de las abejas, esto derivó en que se alborotaran y atacaran a los vecinos y varias personas que viajaban en una combi del servicio público.
Para auxiliar a los lesionados, arribaron al lugar elementos de Protección Civil y Bomberos de Tula y paramédicos de la Cruz Roja delegación Tula, así como uniformados de la policía Municipal, quienes con equipo especial auxiliaron a las personas que sufrieron picadoras de las abejas.
El bebé de año y medio fue trasladado al hospital y se informó que los médicos trataron por todos los medios estabilizarlo, ya que fue atacado cuando viajaba la familia en la combi del transporte público.
Los policías dijeron que al llegar al lugar todo era una locura ya que la gente que salió lesionada viajaba con su mandado y que al intentar correr la mercancía quedó esparcida.
Entre los lesionados se proporcionaron los nombres de Erick Suárez, Gerardo Suárez otra persona de nombre Samuel; Marcelino Villareal Camacho, Rene Ramírez Mendoza conductor de combi, Juan Manuel Trejo Torres, entre otros.
Además de los bomberos Carlos Campa Perea y Axel Bañuelos Serrano. En el lugar, para atender la emergencia, se instaló en el centro de la localidad un puesto de comando con las unidades 03, 123, 180 entre otras, al mando de Octavio Marín, Oscar Maqueda, Ángeles Murillo.
Para evitar que más gente saliera lesionada se indicó a los colonos que se resguardaran en sus viviendas y que mantuvieran puertas y ventanas cerradas, en otros hogares donde se disponían a llevar a cabo el festejo del día de las madres al aire libre se les pidió que se abstuvieran de realizarlo.
Hasta el cierre de esta edición el enjambre de abejas no había sido disipado y se informó que los cuerpos de emergencia esperarían a que cayera la tarde noche para poder actuar con equipo especial y poder combatirlo.