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UN INFIERNO BONITO

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LES FALLÓ EL PLAN

Los policías municipales les echaron el guante a tres ladrones, por fin dieron una, les impidieron un robo en una casa habitación, en la colonia Punta Azul, además los tres cacomixtles ya estaban listos para dar el golpe.

Los vecinos vigilantes pusieron al tiro a los gendarmes mediante el seguri “Chat”, programa que se enlaza directamente con la policía, mediante la aplicación “Whatsapp”, en menos de lo que canta un gallo los uniformados llegaron a la casa donde iban a robar, que se encuentra entre la avenida Constituyentes y Punta Azul.

Por separado el personal que opera las cámaras de vigilancia, desde el centro de comando comunicaciones (C-2) se dio la tarea de monitorear toda la zona y arterias aledañas, para que los ladrones se fugarán teniendo un éxito de un 10.

En la acción  fueron fueron asegurados dos sujetos y una vieja greñuda, así como un vehículo Mazda, color negro con placas del Estado de México, dentro del cual se localizó un desarmador, una barreta Pata de cabra y la chapa del zaguán del domicilio al que se metieron.

En tanto el hombre y la mujer fueron remitidos al área de retención primaria, el tercero quedó en manos de los agentes investigadores, la mujer tiene 21 años de edad y es vecina del valle de Chalco, en el Estado de México.

Así como también uno de sus cómplices se identificó y dijo que tenía 25 años habitantes de la ciudad Netzahualcóyotl Estado de México.

Tras consultar la base de datos de Plataforma México, trascendió que los probables delincuentes cuentan con antecedentes de robo, en todo el Estado de México.

La agraviada por el intento de robo recibió por parte de los gendarmes, la asesoría necesaria para iniciar una carpeta de investigación y dar seguimiento a los hechos.

 

SU VIEJA LO DEJO SIN CALZONES

Ricardo Hernández acusó a su vieja de dejarlo en la calle, se llevó todo,  dejó la casa vacía, dijo que lleva varios años viviendo con su concubina  Berenice Gutiérrez,  en la calle de Mango en la colonia Campestre Villas del Álamo, del municipio de Mineral de la Reforma.

Tuvieron un disgusto  porque llegó tarde a su casa,  el reclamo fue grande, llegaron a las mentadas de madre,  luego a los jalones de greñas, cachetadas y sus derivados, la mujer llorando de rabia, porque su viejo le había pegado, le dijo que se iba a vivir con su jefa.

Adrián le dio otro golpe en el hocico, la tumbó y le dijo burlándose: “llévate todo vieja babosa”, se salió riendo. Adrían estaba seguro que su vieja no sería capaz de llevarse sus cosas, no tenía a donde ir, pero en la noche cuando llego de trabajar, sintió un escalofrío y un sudor en la rabadilla, al ver la casa completamente vacía, no le dejó ni la escoba  y se llevó hasta al gato.

El señor furioso, muy enojado fue a acusarla de robo, porque solo lo dejo con la ropa que traía puesta.

En la puerta estaba un recado que decía “Misión Cumplida” y le mentaba la madre. Dijo al Ministerio Público, que se llevó dos pantallas planas, dos DVDs , un modular, una vitrina, camas, ropero, licuadora, extractor de jugos, cuadros y toda su ropa de él, que todo lo estima en más de 100 mil pesos, ya la busco en todas partes, en la casa de su madre, pero no la encuentra. Les pidió a las autoridades que la encuentren y la metan al tambo, por ladrona, mientras tendrá que dormir en el suelo como cualquier animal.

 

LOS LADRONES SE SURTIERON

Amparados por la oscuridad de la noche, la falta de vigilancia, y el sueño pesado de los moradores, los ladrones hicieron de las suyas, se despacharon con la cuchara grande, entraron a una tienda de abarrotes llamada “San Francisco”, llevándose toda la mercancía, aparatos eléctricos y dinero.

Cerca de la medianoche, a los ladrones les daba miedo entrar a la tienda, por los fuertes ronquidos de los dueños, pensaban que ahí había leones con sus cachorros y sintieron temor.

Pero su profesión como ladrones les hizo jugársela y abrieron la cortina, para que se salieran los leones, pero se dieron cuenta que toda la familia dormía y era la que roncaba, se robaron sus cosas, se llevaron una televisión, una báscula, pan, azúcar, frijoles, arroz, en fin toda una buena despensa en grandes cantidades.

Así como entraron a robar se salieron, dejando la cortina a la mitad. La señora  Magdalena Ortega, se levantó temprano, como toda la familia vive arriba, se turna para despachar.

Al ver que no había nada de mercancía fue a despertarlos, para darles la noticia, que habían tenido visita, todos como en peregrinación fueron al Ministerio Público a levantar su acta,  dijo la mujer que la tienda es de su esposo, y como se duermen temprano cierran por dentro y por fuera, no se explican como los robaron, sí con el menor ruido despiertan, pidió que vigilen ese lugar porque hay mucho vago.

 

LES RASURARON LAS NALGAS

Hemos visto que a mucha gente, no le gusta cruzar por los puentes peatonales, eso ha ocasionado atropellamientos en varios puntos de la ciudad, una pareja de enamorados que acostumbran caminar pegados como Tránsito, la mujer va a delante y el atrás, sin subirse al puente que está a la entrada de la colonia 11 de julio, se atravesaron caminado.

Un coche le rasuro las nalgas al novio, los aventó contra el muro, cayendo encimados, María Hernández de 19 años y Jorge Pérez de 20, del madrazo quedaron desmadrados, pero él no la soltó, uno de sus parientes y amigos, que vieron lo que pasó, de boleto se subieron en una carcacha del tío de Jorge,  metiéndole toda la chancla, trataron de alcanzar al coche que los atropello que iba rumbo a Tulancingo, les llevaba mucha ventaja.

Solo sabían que era un Tsuru color blanco, pasaron como locos por el puente de Pachuquilla,  ahí los siguió una patrulla, quien los detuvo en san Juan Tizahuapan, le dijeron al policía, que iban tras un coche que atropelló a su sobrino y a su novia.

Pero el patrullero les dijo que no mamaran, si apestaban a puso alcohol, y se los llevó detenidos a Pachuquilla, mientras que la Cruz Roja, trasladó a los atropellados al Hospital General donde están delicados, Protección Civil les dijo que los puentes son para subirse y cruzar la carretera, que ellos tuvieron la culpa, que si no quieren subirse al puente atraviesen corriendo uno por uno y no pegados.

 

ANDABA EN EL ESCUADRÓN DE LA MUERTE

Dicen que llevaba muchos años de chupar, porque a su hermano el mas chico, lo había matado el alcohol y su muerte quedó impune, pero él había hecho una promesa de vengarlo, hacer justicia con su propia trompa, cada que viera alcohol se lo iba a chupar, todo pasó en Omitlán de Juárez Hidalgo,

Juan Guerrero y Alberto Morales dijeron a las autoridades, que viajaban en una camioneta Pick-up tipo Nissan, se dieron cuenta que en la orilla de la carretera, que comunica con la comunidad de Morelos, estaba un tipo tirado con la cola para arriba.

Se bajaron a ver que Pez, estaba borracho, apenas podía abrir los ojos, pero respiraba, por todas partes de su cuerpo y le salía el olor a marranilla, le dieron los primeros auxilios pero quedó iguanas ranas, y entre los dos lo subieron a la camioneta y lo llevaron al Centro de Salud, donde los atendió el médico de guardia, de nombre Luis Fernando, les dijo que a ojo de buen cubero tenía unos minuto de haber muerto.

Los agentes de Investigación dijeron que era un alcohólico de profesión y vivía en la colonia El manzano, lo identificaron con el nombre de Pompeyo de 47 años de edad, llegó el agente del Ministerio Público de Atotonilco el Grande, con toda su pandilla, dieron el banderazo y se lo llevaron al médico legista, que dijo que su muerte fue un infarto agudo al miocardio, porque se quedó con sed.

 

ESTABA BORRACHO Y MARIHUANO

Un borracho que estaba hasta las chanclas y grifo, se le cansó el caballo y se quedó dormido frente a un restaurante, dentro de un automóvil Pontiac, los uniformados que pasaron por el lugar encontraron el coche, con placas  del Distrito Federal.

Los uniformados de la Dirección de Seguridad de Tula de Allende Hidalgo, se asomaron y vieron a un tipo que dormía a pierna suelta, recargado en el asiento de chofer con el hocico abierto, roncaba como león enojado y tenía la cabeza de lado, le tocaron la ventanilla y despertó, dijo que se llamaba Carlos Hugo Garnica Castillo de 22 años, les explicó a los gendarmes que estaba descansando, despedía un olor a borracho y a petate quemado. Revisaron la unidad y encontraron una bolsa de plástico de 8 gramos de marihuana y una pipa de vidrio.

Les dijo que no sabe quién se la aventó, pero que él no le hace a la hierba, los uniformados cumplieron con su deber y lo llevaron ante el Ministerio Público, para que se investigado porque  hay les dijo un pajarito, que era el que surtía de mota a los de la Refinería.

 

DE UN BOTELLAZO LO MANDARON A DORMIR

Estaban chupando como recién nacidos, varios tipos que les gusta empinar el codo a madre, pero cuando se juntan no se saben con quién se pierden, porque a muchos se les bota la canica y se dan de madrazos.

Todo estaba bien hasta que de momento se soltó una batalla campal, sin referee, todos contra todos, tuvo como escenario la avenida insurgente en el barrio de Jesús, en Ixmiquilpan Hidalgo.

Se dice que todo comenzó al calor de las copas, comenzaron agredirse dos jóvenes que estaban conviviendo en la banqueta de la calle, las mentadas de madre se escuchaban en toda la cuadra, llegaron otros monos de una pandilla a descontar parejo, resultando una gran batalla, se estaban dando hasta debajo de la lengua, otros con la cubeta y no había quien los parara.

Por otro lado mientras los uniformados se preparaban para salir a calmar a los rijosos, llegaron todos corrieron por distantes partes para que no fueran capturados, al que encontraron fue a un joven que le dieron en la cabeza con una botella causándole una gran herida.

Estaba tirado en un charco de sangre  y movía las patas por el dolor, se tapaba la herida para que no se le fueran a salir sus ideas, llegaron los paramédicos de la Cruz Roja y lo revisaron encontrándole al muchacho aparte de la herida en la cholla, una cortada grande en la mano derecha, se lo llevaron de volada al Hospital Regional del valle del Mezquital y estando allá dio su declaración.

Dijo que él estaba chupando con unos cuates, a toda madre porque son amigos del barrio, así fueron integrándose más personas hasta llegar a mas de 10, pero al cabo del tiempo comenzaron agredirse varias personas fue cuando él quiso meter paz y le llegó un botellazo, sólo vio muchas estrellitas, pensó que estaba nublado.

 

El muchacho se encuentra delicado y dijeron sus padres, que cada sábado cuando se juntan a tomar, le van a poner un casco de bacinica, como los que usan los motociclistas de Seguridad Pública.