- Elecciones en Reino Unido; la batalla final
- Cameron y Clegg se enfrentan, poniendo en riesgo la posibilidad de otro Gobierno conjunto
David Cameron y Nick Clegg se quitaron los guantes y se dijeron todo lo que llevaban callándose durante la campaña. El ministro (conservador) y el viceprimer ministro (liberal-demócrata) entraron en una guerra dialéctica por cuenta de la mayoría necesaria para ganar las elecciones del 7 de mayo y pusieron en grave riesgo la posibilidad de una nueva coalición de Gobierno.
«Los conservadores están comunicando básicamente una mentira grande y gorda: que van a ganar una mayoría por 23 diputados», disparó primero Clegg. «No lo van a conseguir. Necesitan 323 escaños y no lo van a lograr. Todo el mundo lo sabe».
«Pienso que Nick Clegg está cada vez más desesperado», advirtió Cameron, mentando por su nombre a su ex socio de coalición. «Y lo está porque sabe la verdad: que hay una elección ineludible [no dijo cuál]».
A su paso por una escuela de Bath, en un baño de masas de leales conservadores y algún que otro indeciso, Cameron puso por primera sobre la mesa el número mágico y lanzó una llamada al voto útil: «Cuando toméis el lápiz y tengáis la papeleta, votad conservador, porque un voto para el Ukip o los liberal-demócratas puede ser un voto para Miliband».
Con pasión inusitada, las mangas subidas de antemano y poniéndose rojo, Cameron puso todo el énfasis en los números… «Tened bien en cuenta estas cifras: un poderoso argumento (el económico), tres días para votar y 23 diputados en liza (…) Si ganamos 23 escaños, tendremos un Gobierno conservador preocupado por la gente trabajadora».
Los ‘lib-dems’ desmienten un supuesto acercamiento a los laboristas
El fatídico número pilló un tanto desprevenidos a los militantes conservadores, que no supieron si Cameron se refería exactamente a los diputados que le separan -según sus cálculos- de una mayoría absoluta que le niegan obstinadamente y desde hace meses las encuestas.
Ése fue el origen de la disputa del lunes. Horas después de que el ‘Financial Times’ revelara la supuesta existencia de un plan entre conservadores y liberal-demócratas para reactivar la coalición de Gobierno en las primeras horas del 8 de mayo, el tuit enviado por Paul Scriven, uno de los más estrechos colaboradores de Clegg, hizo saltar la partida por los aires. «Así que Cameron ha decidido mentir», escribió Scriven en el mensaje. «Clegg me dijo que Cameron había admitido en privado que los tories no ganarán una mayoría». El tuit cayó como una bomba de relojería sobre la campaña electoral. Lejos de suavizar o matizar sus palabras, Scriven fue aún más allá en sus declaraciones. La razón por la que había decidido hablar fue un artículo publicado en el ‘Daily Telegraph’ que asegura que los ‘tories’ habían planeado una ataque de última hora para intentar capturar «escaños marginales» de los liberal demócratas. (Agencias)