Más de 7.300 personas han muerto en Nepal a consecuencia del fuerte terremoto que sacudió el país el 25 de abril, según un nuevo balance difundido ayer por el Centro Nacional de Operaciones de Emergencia. Esta agencia, dependiente del Ministerio del Interior nepalí, ha confirmado en su cuenta de Twitter la muerte de 7.365 personas. El balance, que no incluye una estimación de desaparecidos, eleva a 14.366 el número de heridos.
El primer ministro nepalí, Sushil Koirala, advirtió hace una semana de que la cifra final de fallecidos podría rondar los 10.000 y el jefe del Ejército anticipó hasta 15.000 posibles víctimas mortales una vez que hayan concluido las labores de búsqueda.
Casi 400.000 edificios han sufrido daños –totales o parciales– por el terremoto, según el Centro Nacional de Operaciones de Emergencia. Las condiciones meteorológicas y sismológicas tampoco contribuyen a tranquilizar a una población que ayer sufrió un sismo de magnitud 4,2 en la escala de Richter. (Agencias)