Al grito de ¡SNTE, SNTE!, ¡Nuestros apoyo está contigo!, ¡Unidad, Unidad!, con mantas y portando playeras que contenían la leyenda: “Somos orgullosamente maestros”, ayer dieron inicio con un desfile alrededor de las 7 de la mañana por las principales calles del centro de Pachuca.
Cerca de 57 mil agremiados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Hidalgo, de diferentes delegaciones, refrendaron su respaldo hacia su dirigente sindical Francisco Sinuhé Ramírez Oviedo.
“Festejamos el día del trabajo y damos el apoyo total a nuestro secretario, al cien por ciento, a nuestro sindicalista Sinuhé, por su servicio, por su transparencia y por su lealtad, por eso todo nuestro respaldo para él”, expresaron.
Por su parte, Francisco Sinuhé Ramírez Oviedo destacó que dicho acto fue realizado por el compromiso con la sociedad, con la niñez, con la juventud, con el compromiso de elevar la calidad de la educación y estar mejor preparados para las próximas generaciones.
Sin embargo, se vio opacado este masivo evento por un grupo pequeño de maestros que quisieron manifestar su inconformidad en contra del líder, pero no les permitieron desplegar su manta, pues entre jalones por el mismo gremio, los sacaron del lugar.
Al cuestionarle a Ramírez Oviedo sobre el acto represivo, el dirigente magisterial lo calificó como amenaza de querer pretender distorsionar el objetivo del desfile.
“Quisieron distorsionar el objetivo central que traemos como trabajadores de la educación. Ya platicamos con los compañeros, ellos debieron abrir su manta desde el arranque de la jornada, les dimos atención a los compañeros y ya se fueron más tranquilos, y no habrá represarías”, concluyó.