La cirugía de manga gástrica es una opción viable.
En todo el mundo hay preocupación por la obesidad que afecta a millones y millones, es momento de combatirla y hay diferentes técnicas para hacerlo, la cirugía es una posibilidad real cuando otros métodos, como dieta, actividad física y/o terapia farmacológica no dan resultados.
La cirugía de manga gástrica o gastrectomía vertical ha crecido de forma acelerada en los últimos años. Actualmente ha superado al bypass gástrico como la cirugía contra la obesidad más realizada en los Estados Unidos, país en donde se realiza la mayor cantidad de procedimientos bariátricos anualmente.
Acciones de peso. La experiencia del cirujano Fernando Pérez Galaz le permite decir que este método médico “no sólo reduce el exceso del peso corporal, sino que trata factores de riesgo relacionados, como la hipertensión, colesterol elevado, insulino-resistencia, apnea del sueño y diabetes”.
Indica que hay razones por las cuales la manga gástrica ha desplazado otras cirugías:
Beneficios potenciales:
Reduce el hambre, relacionada con la grhelina (hormona del hambre), que se produce en las células de fondo gástrico, Al removerlo logra que los niveles de grhelina en sangre disminuyan a casi cero durante los primeros 6 meses de operado.
Menor tiempo de cirugía: es un procedimiento quirúrgico más corto comparado al bypass gástrico, resultando una operación más segura con una mortalidad menor al 1%.
• No altera la anatomía intestinal: no se realizan cortes en el intestino y no se modifica la función intestinal por lo que no hay riesgo de mala absorción de vitaminas, minerales, hierro, proteínas y demás nutrientes.
• Recuperación más rápida: los pacientes regresan pronto a su vida cotidiana. Se incorporan a sus actividades habituales a la semana. Empiezan a hacer caminatas dos días después de la operación y luego de 5 a 7 días logran reincorporarse al trabajo.
• No hay riesgo de síndrome de dumping: que produce una sensación muy desagradable en el cuerpo caracterizado por sudoración fría, hormigueo en manos y cara, náusea y debilidad.
Cuidados posteriores. Las indicaciones para el postoperatorio dependerán de cada paciente.
Aunque en términos generales, los primeros veinte días son de reposo relativo, donde hay que dejar la cama de a poco. Luego del primer mes se pueden hacer deportes, pero la exigencia variará de acuerdo a la evolución de cada persona.
Después de la intervención, es necesario el control con el equipo médico tratante, de modo que se vaya evaluando el grado de avance de cada paciente.
“Se estima que el 30% de los operados tienen un efecto rebote luego dos años, mientras que el 70% restante está feliz y sin enfermedades asociadas”, dice el cirujano.