Una organización pro opositora ha acusado a la Coalición anti Estado Islámico, liderada por EU, de matar a al menos 106 personas, entre ellas 42 niños, ayer en la madrugada.
Es el último y el mayor de una serie de ataques contra miembros de la organización armada y sus familiares.
El castigo aéreo, que culmina uno de los meses más mortíferos en cuanto a ‘daños colaterales’ se refiere, ocurrió en la ciudad oriental siria de Mayadín.
“Es el balance más importante de un bombardeo contra familias yihadistas en Siria”, afirmó a la agencia France Presse el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
El ataque ocurrió justo el mismo día en que el Alto Comisionado para Derechos Humanos de Naciones Unidas, Zeid Raad Husein, exhortó a todas las fuerzas aéreas operando en Siria a distinguir con más precisión entre objetivos legítimos militares y civiles.
Su anuncio también llega un día después de que varias organizaciones acusasen a la coalición anti Estado Islámico, liderada por EU, de matar a al menos 37 civiles en el este de Siria. También, poco más de una semana después de que un ataque aéreo matase a más de un centenar de no combatientes en Mosul.