Ya le llaman el mayor rescate de la historia
Una solución rudimentaria de dos expertos de Reino Unido dio tiempo suficiente para que el virus no se propagase en Estados Unidos
Vieron que al proceder a atacar un nuevo objetivo, WannaCry (en español “quiero llorar”) contactaba con un nombre de dominio (una dirección de Internet), que consistía en una gran cantidad de caracteres cuyo final siempre era “gwea.com”. Dedujeron que si WannaCry no podía tener acceso a esa dirección comenzaría a funcionar de manera errante por la Red
Un tipo llamado Darien Huss y un colega suyo, que tuitea desde la dirección @malwaretechblog, resultaron los eventuales héroes capaces de frenar el macroataque cibernético producido el viernes a escala global, autores del que puede ser el mayor rescate digital de la historia. “Vi que no estaba registrado y pensé, ‘quizá debiera hacerme con él”, escribió Huss, investigador de Proofpoint, en su cuenta de Twitter al ver que la solución, un tanto inusual y que evidencia un fallo de los propios atacantes, funcionaba.
Ambos estudiaron cómo era el procedimiento de WannaCry, que es como se ha nombrado al software malicioso que atacó a grandes empresas el viernes. Vieron que al proceder a atacar un nuevo objetivo, WannaCry (en español “quiero llorar”) contactaba con un nombre de dominio (una dirección de Internet), que consistía en una gran cantidad de caracteres cuyo final siempre era “gwea.com”. Dedujeron que si WannaCry no podía tener acceso a esa dirección comenzaría a funcionar de manera errante por la Red, buscando nuevos sitios que atacar, hasta terminar por desactivarse, como sucedió.