“EL CUAUH” CUELGA LOS TACOS
- Cuauhtémoc Blanco, consolidó su carrera como futbolista profesional durante más de 20 años y jugó para 11 equipos del futbol mexicano
Bromista, grosero, polémico, alegre y poseedor de una magia única en sus botines, ese es el longevo jugador mexicano de 42 años, Cuauhtémoc Blanco Bravo. El último ídolo no sólo de las Águilas del América, sino de México, se despidió ayer del terreno de juego, ese campo que fue testigo de sus hazañas, su “picardía” y un sin fin de goles que marcaron una época en el futbol mexicano y por su puesto en los Mundiales de Francia 1998 y Corea-Japón 2002.
El líder de barrio surgido de “Tepito” llegó para quedarse en el balompié azteca. El “Cuauh” pese a su indisciplina, polémicas dentro y fuera del campo, ha marcado como al último gran ídolo de México, Para muchos odiado, para otros él más querido, pero en lo que todos estamos de acuerdo, es que fue un jugador que nunca se olvidará.
La inteligencia, el toque y la elegancia en el terreno de juego, son argumentos que quedarán grabados en cada uno de los Estadios de México. Cuauhtémoc Blanco, consolidó su carrera como futbolista profesional durante más de 20 años y jugó para 11 equipos del futbol mexicano.
Blanco obtuvo un título de liga con el equipo de sus amores, las Águilas del América, fue campeón con México en la Copa Confederaciones de 1999 y además se consolidó como una figura en los Mundiales mencionados.
El “Cuauh” hoy se despide como un jugador grande, de esos que ya no hay. Sin duda, se le extrañará su liderato, y su forma de ser el carisma de un jugador que quedó sembrado en todo México.
Aunque su físico nunca fue el mejor, esa “joroba” emblemática que todos fuimos testigos de ver, su pies cortos y su estómago que nunca brilló como lavadero pasa a segundo término. El talento y cambios de juego que surgieron de sus pies, fueron los que brillaron en cada partido de 90′ minutos. Si hubo un jugador que nunca tembló en el área chica para tirar un penal, ese fue Cuauhtémoc Blanco, jamás olvidaremos el gol ante Francia en Sudáfrica 2010 ni la anotación desde los once pasos ante Croacia en Corea-Japón 2002.
Ayer se fue una leyenda que vive, y permanecerá en las páginas de la historia del futbol mexicano. ¡Gracias Cuauh!