El general Mike Flynn, exasesor del presidente Donald Trump, se ofreció a testificar ante las autoridades estadounidenses a cambio de inmunidad penal. Hizo esta propuesta tanto al FBI como a los Comités de Inteligencia del Congreso que estudian la influencia rusa en las pasadas elecciones y sus posibles vínculos con la campaña de Trump. Flynn abandonó su cargo el pasado mes de febrero tras conocerse que había recibido pagos de empresas rusas y que ocultó sus conversaciones con agentes de Moscú en Washington.
La propuesta sale a la luz el mismo día en que el Comité del Senado celebró su primera audiencia pública sobre el caso ruso. Se espera que en los próximos días los senadores interroguen a una veintena de personas tanto de las agencias de inteligencia como vinculadas a la campaña de Trump.
Como asesor del magnate en materia de seguridad, tanto en su etapa de candidato como en la Casa Blanca, Flynn tuvo acceso a las principales deliberaciones del mandatario. El hecho de que ahora quiera sellar su inmunidad, aseguran las fuentes, indicaría que puede enfrentarse a problemas legales por no informar de los cobros.