La organización El Poder del Consumidor (EPC) demandó al secretario de Salud, José Narro, que sea retirado o modificado el etiquetado frontal colocado en alimentos y bebidas industrializadas, vigente desde 2014, y se elimine la campaña “Checa y Elige” al considerar que atentan contra la salud y derecho a la información de los mexicanos, además de que fueron impuestos a conveniencia de la industria alimentaria.
El principal problema del etiquetado es que promueve el consumo de azúcares pues el valor de referencia que utiliza para los mismos es de 90 gramos por día, lo cual contraviene las recomendaciones al respecto de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que establece 50 gramos como criterio general y 25 gramos diarios como criterio ideal.