El compañero de la escritora Helen Bailey, “culpable” de su asesinato

Ian Stewart, el compañero sentimental de la escritora Helen Bailey (autora de la famosa serie infantil “Electra”), ha sido declarado “culpable” de su asesinato y se enfrenta a una pena de cadena perpetua. El juez condenó la conducta “cruel” y “retorcida” de Stewart, que se declaró “inocente” y no pudo sin embargo rebatir las pruebas de un crimen que parece concebido por la mismísima Agatha Christie.

Helen Bailey “desapareció” en abril del año pasado, cuando salió a pasear con su perro, Boris. Su compañero sentimental, al que conoció en un grupo de terapia para viudos, dio la señal de alerta días después e hizo un llamamiento varias radios locales. El cadáver de Bailey (y el de su perro) fue descubierto sin embargo el pasado verano en una fosa séptica en el jardín de su propia casa en Royston.
Todos los indicios apuntan a que fue enterrada viva bajo una dosis de somníferos, suministrada por el propio Ian Stewart, en un intento de quedarse con su fortuna y con sus propiedades, valoradas en más de tres millones de euros. El desenterramiento del cadáver se produjo precisamente cuando Stewart estaba de vacaciones en Mallorca y viviendo a expensas del dinero de la escritora.
Durante el juicio trascendió que Helen Bailey, que tenía 51 años en el momento de su muerte, estaba planeando casarse con Ian Stewart, 56 años. La escritora había dedicado a su compañero sentimental su último libro autobiográfico, “Cuando las cosas malas ocurren con un buen bikini”, en la que narraba la muerte de su primer marido cuando estaban de vacaciones en las islas Barbados. “A Ian, por haberme sabido dar un final feliz”, rezaba la dedicatoria.
Varios testimonios dejaron en evidencia la sistemática manipulación que Stewart ejerció sobre Bailey, que llevaba varios meses “drogada” con somníferos y que había reconocido a su propia familia que tenía graves problemas con la memoria. El fiscal recalcó también la crueldad y falta de escrúpulos del acusado, que se sumó a la “farsa” de la desaparición y llegó incluso a insinuar durante el juicio que dos hombres vinculados al fallecido esposo de Bailey -conocidos como Nick y Joe- habían estado hostigando a la pareja y había intentado secuestrar a la escritora.
Stewart, descrito como “un mentiroso patológico”, no solo ha sido hallado culpable de asesinato, sino también de varios cargos de fraude, obstrucción del curso de la justicia y ocultamiento de evidencia. El caso ha servido para reabrir la investigación de la muerte de su primera esposa, Diane, que murió en el 2010 por “causas naturales”. Aun así, la policía sostiene que no hay de momento evidencia para considerar esa muerte como “sospechosa”.

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