El presidente electo critica la abstención de EU en una resolución de la ONU contra Israel
El tercer episodio que ha enfrentado a ambos presidentes es más mundano, pero seguramente es el que ha colmado la paciencia de Trump. En una entrevista, Obama dijo que creía que él habría derrotado a Trump si él hubiese sido el candidato. “El Presidente Obama dijo que cree que habría ganado contra mí. Es lo que debería decir pero yo digo ¡DE NINGUNA MANERA!”, escribió en Twitter con su particular sintaxis y grafía.
Los esfuerzos de normalidad institucional en el traspaso de poder en EU se rompieron el martes definitivamente cuando el presidente-electo, Donald Trump, acusó al todavía presidente Barack Obama de ponerle “obstáculos” y pronunciar “declaraciones incendiarias”.
En un mensaje en la red social Twitter, Trump dio por finiquitado el buen clima con Obama. El mensaje dice, literalmente: “Estoy haciendo lo que puedo para no tener en cuenta las muchas declaraciones incendiarias y obstáculos del Presidente O. Pensaba que sería una transición suave – ¡NO!”
La salida de tono de Trump ocurre tras varias semanas de escaramuzas entre ambos presidentes en una de las transiciones presidenciales más delicadas en décadas. En la política hacia Rusia o hacia Israel o el cambio climático, Obama intenta blindar algunas de sus iniciativas antes que Trump asuma el poder el 20 de enero.
Al equipo de Trump le disgusta que Obama tome decisiones de calado en el periodo interino de dos meses y medio entre una y otra presidencia. La Casa Blanca recuerda que en EU hay un solo presidente y que, hasta que Trump ocupe el cargo, este es Obama.
Tras la victoria de Trump en las elecciones del 8 de noviembre, Obama insistió en ofrecer toda la colaboración posible a Trump y expresó el deseo de que su presidencia fuese un éxito.
Al mismo tiempo, Trump se declaró repetidamente admirado por la figura de Obama y explicó que varias veces este le había ofrecido su consejo.
Detrás de la aparente armonía se fraguaba la crisis casi desde el mismo momento en que, dos días después de la jornada electoral, Obama recibió a Trump en la Casa Blanca. Las diferencias ideológicas y de talante entre ambos son demasiado extremas para que pudieran mantener la sintonía. Trump llevaba años propagando el bulo racista según el cual Obama no había nacido en EU. En la campaña, Obama dijo que Trump no estaba capacitado para ser presidente.
Las primeras tensiones salieron a flote hace dos semanas cuando se filtraron nuevas informaciones sobre el papel de Rusia en la campaña electoral. Según los servicios de espionaje de EU, la Rusia de Vladímir Putin interfirió en la campaña robando y distribuyendo correos electrónicos del equipo de la demócrata Hillary Clinton, la rival de Trump en las elecciones. Y esta operación de sabotaje tenía por objetivo favorecer la victoria de Trump, según estas informaciones.
The Washington Post adelantó este miércoles que la Administración Obama prepara sanciones y otras medidas punitivas contra Rusia, país con el que el presidente-electo quiere mejorar las relaciones.