El coordinador en turno del Congreso Agrario Permanente (CAP), Juan Carlos Ramírez Díaz, informó que una de las principales preocupaciones que albergan los campesinos del estado es la entrada de maíz de las empresas trasnacionales, y el olvido de la plantas nativas, con lo que Hidalgo podría perder su independencia en la producción, ya que por el contrario el uso de las otras semillas genera la dependencia hacia los proveedores.
“Necesitamos que el gobierno le entre al tema y al programa que hemos implementado desde el CAP para el rescate de la semilla nativa, ya que las empresas transnacionales, se dedican a vender sus semillas híbridas, mismas que posteriormente no se pueden volver a sembrar. Además de que esa semilla da origen a una dependencia hacia las empresas, ya que requiere de mucho fertilizante para lograr una buena producción”, explicó el también dirigente estatal de la Central Campesina Cardenista (CCC).
Y agregó “la semilla que venden no resiste enfermedades y plagas, requiere no sólo de fertilizantes sino de otros insumos, se tiene que cuidar ampliamente, son muy delicadas. Lo que queremos es el rescate de semillas nativas, y por eso estamos trabajando en 400 comunidades de alta marginación en 82 municipios, sólo Pachuca y Tizayuca no están contempladas”.
En otro tema, aseveró que se tenía la esperanza de que los presupuestos para el campo, no disminuyeran de los 200 millones de pesos a ejecutar en Hidalgo, ya que dijo que en la última revisión tenían entendido que sólo serían 169 millones, “necesitamos más apoyo no más recortes, necesitamos que las voces campesinas sean escuchadas, y que el gobierno sepa que es lo que necesitamos”.