Francisco Valverde, uno de los ganadores de la Bienal Tamayo, explora con su obra la materia, la experiencia y el movimiento
“Para nada le digo ‘no’ al arte conceptual. Le digo ‘no’ a la fobia a la pintura, a los que piensan que, por tratarse de pintura, entonces no. De entrada, creo que el arte verdadero es concepto. Y veo dos posiciones extremas: los que creen que no debe haber pintura porque no es un discurso actual, y los que creen que sólo lo antiguo vale”.
Así habla el pintor Francisco Valverde Prado, quien con la pieza “Monday afternoon” se convirtió en uno de los tres ganadores de la XVII Bienal de Pintura Rufino Tamayo.
La pintura como lenguaje, así como la experiencia de crearla y de percibir los cambios de la materia son motivaciones de sus obras. Nacido en Cuernavaca, Morelos (1972), Francisco Valverde es egresado del Art Center College of Design, en Pasadena, California; sus obras se han presentado en 12 muestras individuales en México, Estados Unidos, El Salvador y Hungría, además de colectivas. La de este año fue la segunda ocasión en que su obra fue reconocida en la Bienal Tamayo, después de que en 2004 también consiguió ser seleccionado.