SE MATÓ POR AMOR
Una fatal situación que estuvo de la patada, por un enamorado de corazón que al vivir una decepción amorosa llamó a la muerte y llegó, ella sí lo aceptó y se lo llevó a su valle de los muertos.
Muy decidido hizo una soga, metió la cabeza, la ajustó en el gañote y se colgó del barandal afuera de su casa, para que vieran que fue un valiente, que lo hacía por su greñuda vieja. Esto ocurrió en el fraccionamiento Praderas de Virreyes, que se encuentra en la comunidad de la Calera, del municipio de Mineral de la Reforma.
Lo descubrió un vecino que se llama José Luis, al verlo pensó que era una piñata, como el domingo pasado prendieron el árbol de Navidad, pensó que ya habían adelantado las posadas, pero luego dijo que esas son mamadas, todavía faltan días y no le tomó importancia.
Sin embargo, reaccionó y se dio cuenta que era su vecino de la casa del alado, llamado Santos, de 48 años de edad, vio que colgaba y se le pararon los pelos, corrió como loco a avisar a las autoridades. Llegaron los uniformados y vieron que les estaba sacando la lengua.
Lo interrogaron, le preguntaron que si era su vecino, les contestó que sí, les contó que lo que pasó ya se temía porque seguido peleaba por su trompuda, y pudo ser eso lo que lo ocasionó porque la quería mucho; ante la mirada de los que pasaban por el lugar, poco a poco se fue desarrollando la madeja, que su vecino decidió salir por la puerta falsa porque lo dejó su greñuda vieja.
Todo esto y más que se dijo no se tomó muy en serio por las autoridades, porque no dejó ningún recado póstumo. Aunque pudo ser la verdad, porque al abandonarlo su vieja se quedó como perrito sin dueño, y con estos fríos no tenía quien le calentara los huesos; mientras llegaba el Ministerio Público, el cadáver se quedó horas colgado, los policías dijeron que ya le habían avisado al agente Social de la Providencia pero parecía que venía de rodillas, poco después llegó junto con varias autoridades, los agentes de investigación, los peritos de criminalística, varios uniformados, los de Protección Civil, los bomberos, que la gente al verlos pensaban que iban a una peregrinación a la Villita. Algunos de los habitantes de la calera comentaban: “Ese mono sí está loco, ahorcarse por una vieja habiendo tantas, se va ir al infierno por baboso”.
INVESTIGAN LA EXPLOSIÓN
Los heridos se quedaron en calidad de detenidos, nadie sabe nadie supo cómo fue, y no podemos decirles hasta que terminen las investigaciones. Por mientras les voy a contar que las autoridades le echaron crema a sus tacos, porque evacuaron el edificio del Fraccionamiento de San Miguel Regla de la unidad Juan C. Doria.
Comentaron que tenía grietas en las paredes, y las ventanas sin vidrios por la explosión de gas. El director de Protección Civil de Pachuca dio la única y verdadera causa de la explosión, porque su secretario García Conde anda recogiendo cohetes para que no los quemen; no sabe que los están vendiendo afuera de los mercados.
Aseguró el director que la explosión se dio debido a una fuga de gas de un cilindro. Lo que no sabe es de dónde salió la chispa. El peritaje revelado por la Procuraduría General de Justicia del Estado (aunque ellos no saben ni como se llaman), confirmó los daños y dijeron que la explosión madreó la estructura de las ventanas, muebles y paredes, que están muy débiles, hay que esperar a que el próximo presidente de los Estados Unidos, Trump, haga el muro para copiarle el material que se debe de usar y así queden fuertes.
Comentaron los afectados que se les mete el aire, pero no temen riesgo de caerse los edificios. Los trabajos que realizó Protección Civil terminaron el viernes pasado como a las 3 de la mañana, antes de que cantara el gallo.
Se informó que la cisterna del edificio con capacidad de 12 mil litros de agua que estaba en la azotea, se rompió, ya no sirve.
Se dijo que las personas evacuadas se fueron con sus familiares y se mantendrán ahí hasta que las autoridades determinen por qué Pachuca no cuenta con un albergue para estos casos.
Las víctimas, Alejandro y Sergio, de 35 y 20 años de edad respectivamente, son los trabajadores de la empresa “Energía Gas” al servicio de combustibles modernos de México S.A. (Ya lo vimos), y se encuentra en la cartera Progreso-Jagüey Blanco Kilómetro 4 de Progreso de Obregón, Hidalgo. De milagro están vivitos y coleando en el Hospital General de Pachuca, la tierra de los vendedores ambulantes.
No tiene riesgo de que se vayan al valle de las calacas, solo lesiones de quemaduras, quedaron como el Negrito Sandia y están en calidad de detenidos hasta que paguen todos los daños.
SE LES QUEMARON LAS TELERAS
El patrón y los empleados van a quedar con los pelos parados de por vida, y amarillos como un chale; de pilón un automóvil quedó averiado, sin tener vela en el entierro. De momento se vio un flamazo que salió a la calle, la noche del miércoles pasado, en San Luis de Tulancingo, Hidalgo; la gente gritaba y corría como loca, algunos pensaron que el Gobernador ya había prendido el árbol de navidad.
Por un pelito de rana se salvaron el dueño de la panadería y cuatro de sus empleados, estaban en el lugar donde ocurrió el flamazo. Hubo mucho temor, pensó la gente que el diablo andaba suelto y se metió a la panadería “Royal” que se encuentra en la calle Pedro María Anaya, casi esquina con Independencia.
Todo era un desmadre, corrían de un lado para otro y decían que fueron los terroristas.
La Seguridad de Tulancingo llegó armada hasta los dientes con armas de grueso calibre, y como no tiene perros adiestrados para estos casos se llevaron algunos callejeros que encontraron, llegaron los Bomberos, Protección Civil de Tulancingo, los agentes de investigación y varios ciudadanos que voluntariamente se prestaron porque el asunto era grueso, todos preguntaban qué había pasado, pero nadie les daba razón.
Los Bomberos se aventaron como “El Gorras” arriesgando el cuero, sabían que adentro había tanques de gas y no les fuera a pasar igual que a los de la unidad habitacional Juan C. Doria de Pachuca.
Cerraron la calle de Pedro María Anaya, sin dejar pasar a nadie, como era de noche se veían las llamas que salían de una panadería, finalmente los bomberos apagaron el incendio bajo la mirada de mucha gente, que les aplaudió y les echó una porra.
Aparte de los daños materiales, que dejó el siniestro en la panadería, el dueño de un automóvil fue el que pagó el pato, lo había dejado estacionado mientras compraba los bolillos cuando explotó la panadería.
Por poco se muere de tristeza al ver su coche todo desmadrado y con daños en la carrocería, y el medallón quedó hecho añicos.
Roberto Carlos, propietario del negocio de pan, estaba muy temeroso de que se lo llevaran al bote como a los gaseros que cargaban el tanque y les explotó, y les dijo a los policías que por Diosito lindo de momento sintió que lo mandaron de nalgas y luego escuchó la explosión y salió mucha lumbre.
Comentó que estaba trabajado con cuatro de sus panaderos, cuando comenzó a oler a gas, pero no le dio importancia porque luego se les sale a los panaderos por la fuerza. Pero de momento sintió aire con lumbre como si se fuera acabar el mundo, sintió el flamazo y luego las llamas, pensó que estaba en el fondo del infierno.
El dueño de la panadería y sus trabajadores, sintieron que se les cayeron las patas, sin poderse mover, pero el señor reaccionó y corrió, y cuando volteó iban sus ayudantes detrás de él que lo rebasaron. Los bomberos sacaron a un cliente de la panadería que esperaba que lo despacharan, era el dueño del coche que también le tocó la explosión.
Sólo una persona sufrió una crisis nerviosa, los demás se quemaron la cola pero sin consecuencias. Los agentes uniformados fueron los primeros en llegar y acordonaron el área y desalojaron el lugar; los moradores de las casas cercanas que corrieron a salvarse, algunos le dio tiempo de cerrar las llaves de sus tanques de gas, otros se acercaron a proteger sus domicilios, los que se llevaron la tarde fueron los Bomberos que les dio tiempo de sacar varios tanques.
El dueño de la panadería, Roberto Carlos, dijo al comandante de los bomberos que les daba las gracias y estaba orgulloso de tener paisanos como ellos, que apagaron la lumbre y salvaron otra fuente de trabajo. Les dijo que no les podía dar pan como recompensa porque sabe que ellos son traga humo, y con lo que se comieron se fueran a empachar.
SE VOLCÓ UNA PATRULLA
Iban correteando a un delincuente que trató de huir en una camioneta, pero al chofer policía le agarró la mano el chango y “Bolas” se volcó la unidad. Un policía que viajaba en la batea resultó lesionado de una pierna y los demás volaron, cayendo de ranazo al suelo.
Los hechos se suscitaron cerca del mediodía en San Felipe Orizatlán, con el número de camioneta patrulla 0910, hacían su recorrido cuando vieron a un hombre sospechoso, porque al notar la presencia de la policía disimuladamente caminó y se subió a una unidad y “vieja el último”, le metió la pata.
Iba en un coche Chevrolet Pick up, color gris, con placas de circulación del estado de Veracruz, los policías corrieron tras él y le hablaron por el altavoz: “Ese de la camioneta, oríllese a la orilla”; pero el hombre les aventó sus cremas y le metió la pata dando un arrancón.
Como lo que hace el chango, hace la changa, los uniformados hicieron lo mismo, pero en el puente que comunica a Huitzitzilingo con Ahuatitla el conductor de la policía perdió el control del vehículo y volcó sobre su lado derecho, los uniformados resultaron con varios golpes y muy revolcados. Fueron trasladados al Centro de salud de Ahuatitla, al policía José Luis Rubio Hernández lo llevaron a la clínica del ISSSTE para su valoración médica, les dijo el doctor que solo era el susto, que se tranquilizaran y que no fueran a tomar agua porque con el susto se vayan hacer panzones como sus jefes.
¡NO TE CALLES!
Sr. Gobernador, deje de prender Árboles y meta a la cárcel al que se robó millones de pesos en Radio y Televisión de Hidalgo.
Cada día que pasa y no lo hacen sospechamos más que ustedes son sus cómplices.
gatoseco98@yahoo.com.mx