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Replantear la educación XVIII

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Dinámica Educativa

El resultado es un desplazamiento progresivo de la sede de la autoridad desde el estado hasta el plano mundial, donde se encargan de su promoción no sólo las organizaciones intergubernamentales, sino también, y cada vez más, organizaciones, empresas, fundaciones y laboratorios de ideas de la sociedad civil.

    “*Fomentar una formulación de políticas inclusivas.
La mayor diversidad dificulta el consenso en cuanto a las opciones de políticas de la educación que influyen en la identidad y la forjan de modo más directo. Tal vez este aspecto resulte más explícito en la elección de la lengua o las lenguas de instrucción y el tipo de educación para la ciudadanía, comprendidos el estudio de la historia y la geografía, estudios sociales y religión en las sociedades multiculturales. Es primordial aplicar procedimientos más inclusivos de consulta sobre los temas de política esenciales, con miras a una educación ciudadana constructiva en un mundo dominado por la diversidad.
La gobernanza mundial de la educación y la formulación de políticas nacionales.
Formas nuevas de la gobernanza mundial.
    Los sistemas normativos y reguladores de distribución de bienes mundiales como la educación no son nuevos, pero están adquiriendo una mayor complejidad. Tradicionalmente, su responsabilidad ha incumbido a los gobiernos nacionales y las organizaciones intergubernamentales, pero estamos asistiendo a una participación creciente de diversos agentes no estatales. Hay actualmente un sinnúmero de agentes gubernamentales y no gubernamentales, con ánimo de lucro y sin él, implicados en muchos acuerdos –incluso contrarios– sobre la gobernanza.
El resultado es un desplazamiento progresivo de la sede de la autoridad desde el estado hasta el plano mundial, donde se encargan de su promoción no sólo las organizaciones intergubernamentales, sino también, y cada vez más, organizaciones, empresas, fundaciones y laboratorios de ideas de la sociedad civil.
También han adquirido mundialmente mayor complejidad los acuerdos relativos a la gobernanza, como ponen de manifiesto algunos suscritos entre interesados múltiples, por ejemplo, la Alianza Mundial para la Educación (GPE). La influencia potencial de los acuerdos mundiales de gobernanza en la adquisición de la educación y las competencias se presta a más controversias que en otros sectores del desarrollo como la salud. Ello se debe a la naturaleza fundamentalmente política de las políticas nacionales de educación y a las dimensiones múltiples e indisociables, de índole ética, cultural, económica, social y cívica, que abarca.
Rendición de cuentas y necesidades de datos asociadas.
Los datos son primordiales para la gobernanza y para la rendición de cuentas de los distintos intervinientes en la educación pública y afectados por ella, tanto a nivel nacional como mundial. A nivel nacional, es esencial que las autoridades de educación se encuentren en una situación en la que puedan rendir cuentas del modo en que una parte importante del gasto público (complementado por una considerable inversión privada) garantiza el derecho de todos los niños, jóvenes y adultos a aprovechar unas oportunidades básicas de educación que conduzcan a un aprendizaje efectivo y adecuado.
Es igualmente esencial que las autoridades nacionales puedan responder de la garantía de igualdad de oportunidades de educación y aprendizaje posbásicos. En el plano mundial, los datos son cada vez más normalizados y cuantificables en forma de estadísticas, indicadores e índices internacionalmente comparables, así como los datos de evaluaciones en gran escala, todos los cuales se emplean para supervisar, marcar referencias y crear escalafones. Cada vez se utilizan más para informar y legitimar la formulación de las políticas y la inversión en educación.
Basándose en estos argumentos, se ha postulado una ‘revolución de datos’ en relación con las distintas dimensiones del desarrollo. Ciertamente la experiencia desde 2000 de la fijación de objetivos mundiales en el marco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la Educación Para Todos (ETP) ha favorecido la comunicación de datos nacionales agregados, que casi siempre encubren la extensión de las desigualdades y disparidades dentro de cada país. Si lo que preocupa es la equidad a la hora de proporcionar oportunidades de aprendizaje efectivas y adecuadas para todos, en la determinación de los objetivos nacionales habría que contemplar la comunicación de datos mucho más desagregados.
El acopio y el uso de datos deben superar factores tradicionales de discriminación como el género y la residencia urbana o rural, para incluir la renta y, donde sea posible, la pertenencia a una minoría. Esto puede conseguirse con una mejor utilización de conjuntos de datos alternativos, como las encuestas sobre el nivel de vida de las familias, la salud o el trabajo.
Cambiar los modelos de financiación de la educación.
A medida que se amplía el acceso a la educación básica y posbásica, se va cobrando mayor conciencia de las presiones que actúan sobre la financiación pública de los sistemas formales de educación y aprendizaje. Se plantea por consiguiente la necesidad de tratar de utilizar con más eficiencia esos recursos escasos, de garantizar una mayor responsabilidad en la inversión de esos recursos públicos al servicio de la educación, y de encontrar los medios de complementarlos mediante una mayor capacidad fiscal, promoción del aumento de la ayuda oficial al desarrollo y nuevas alianzas con agentes no estatales.
Los donantes han cumplido tradicionalmente una función importante al complementar el gasto público nacional, sobre todo en la educación básica. Se ha observado que las declaraciones públicas de las organizaciones multilaterales indican un fuerte compromiso con la educación. Además, las encuestas sobre el aumento de partes nacionales interesadas en los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado ponen de manifiesto una fuerte demanda de más apoyo a la educación. Sin embargo, pese a este interés prioritario y a esa demanda, hay pruebas de que el apoyo multilateral a la educación básica está perdiendo fuerza en comparación con otros sectores.
Este retroceso se produce precisamente en el momento en que más necesitan algunos países ese apoyo. La parte de la ayuda pública internacional destinada a la educación pública sigue siendo considerable para muchos países con bajos ingresos. Para nueve de ellos, todos del África subsahariana, esa ayuda representa más de la cuarta parte del gasto público en educación.
Además, el reconocimiento progresivo de la circulación de profesionales a través de las fronteras nacionales está generando la exigencia de una acción mundial colectiva y, en particular, de un mecanismo de financiación capaz de complementar el gasto público nacional en educación en su calidad de bien público mundial.
La influencia de los donantes en la formulación de las políticas nacionales.
Los donantes no solo proporcionan ayuda al desarrollo como complemento de los recursos internos de un país, sino que también ejercen una enorme influencia en la política de educación, lo cual puede tener efectos tanto positivos como negativos. Por ejemplo, el Fondo de la Sociedad Civil para la Educación (CSEF) y la Alianza Mundial para la Educación (AME) han fomentado la participación de la sociedad civil en los Grupos Locales de Educación (LEG).
Esta iniciativa permite a la sociedad civil intervenir en la elaboración de los programas de educación, junto con los gobiernos y los donantes, y seguir los avances hacia los objetivos de la EPT. Ahora bien, cuando los donantes imponen condiciones o reglas para otorgar su ayuda, los gobiernos pueden verse forzados a modificar sus políticas en consonancia. La tendencia actual de financiación según resultados, adoptada por algunos organismos donantes, puede alcanzar los objetivos que busca, pero puede no coincidir con las políticas de los países y resultar contraria a soluciones internas, propias, adecuadas al contexto y sostenibles. Así pues, los donantes deberían apoyar a los gobiernos, la sociedad civil local y los interesados en la formulación y aplicación de políticas que tomen en consideración las aspiraciones, las prioridades, los contextos y las condiciones nacionales.” (Continuará).
*Rector de la Universidad Tecnológica Bilingüe de Mineral de la Reforma (UTMiR-BIS).