Abran cancha para Jorge Herrera Caldera
El encargado de la guillotina en el PRI, Fernando Elías Calles, tendrá que abrir un espacio más en su despacho para analizar el caso de Jorge Herrera, ex gobernador de Durango, que dejó deudas por 15 mil millones de pesos a pagar en los próximos cuatro sexenios, es decir, hasta 2038.
El asunto es que el periodo de gobierno que recién estrena José Rosas Aispuro debe pagar 4 mil millones de pesos antes de que termine el año por los Proyectos de Inversión y Prestación de Servicios, los famosos PIPS. Según la Secretaría de Finanzas duranguense en las arcas del erario los haberes apenas suman la mitad de dicha cantidad.
Para hacerle frente al desfalco sin hundir el barco, Rosas Aispuro solicitará recursos extraordinarios a la Federación para solventar las obligaciones financieras que el gobierno de Herrera Caldera contrajo de manera irresponsable, pero también buscará renegociar la deuda. Además, muchas empresas están reclamando pagos y no se sabe si las obras y contratos se llevaron a cabo.
Al entregar el gobierno, Herrera Caldera declaró que la deuda de Durango era de 6 mil 452 millones de pesos, repartidos en 10 contratos crediticios. Es decir, casi 8 mil millones menos que la deuda real descubierta por el gobierno entrante.
Por lo pronto, no le queda de otra al gobernador panista, se viene un plan de austeridad y transparencia para vigilar los recursos existentes en el gobierno de Durango. Ya que es típico que escenarios de alternancia como el de Durango, persistan viejas prácticas de administraciones anteriores.
Un nuevo escándalo se avecina de cara a las elecciones en Coahuila y el Estado de México, ya que Rosas Aispuro Torres ordenó al secretario de Finanzas duranguense “ir contra todos los responsables del quebranto financiero”, que se traducirá en auditorías que serán “gasolina” en “la pira” electoral de 2017 y 2018 que el PAN derramará sobre las promesas de campaña del PRI.
En el radar. Si le preguntan al Gordo, la medalla Belisario Domínguez, que anualmente entrega el Senado de la República, debería ser para el recién acaecido actor Gonzalo Vega. Artista versátil que destacó en todas las vitrinas del espectáculo donde se mostró. Inolvidable, el papel de Pancho en la película “El lugar sin límites”, que plantea tanto el machismo como la homosexualidad, esos extremos que se tocan, coquetean.
Otra interpretación memorable en la telenovela “Cuna de lobos”, que nos cuenta la historia de una tradicional familia disfuncional que, a pesar del cuidado de las apariencias, persiste hoy en la sociedad mexicana. Y sin lugar a dudas, por su papel en la obra de teatro “La señora presidenta”, que desde su estreno en 1991, Vega no sólo acerca al espectador al mundo de la política, sino también pone en la mesa, una vez más, el sexo y la participación activa de las mujeres en la vida pública del país.
Bitácora de lo absurdo. Vaya puntada de Rodrigo Escalante, joven militante del PRI. Después de ver el titular del pasado domingo de El Universal; “Millennials definirán presidente en 2018”, el dinosaurio bebé comenzó a investigar qué era eso de “millennials” y por qué son tan poderosos…
Descubrió, al leer la nota de Daniela Díaz y Jesús Díaz que este sector de la población nació entre los años de1980 y 1994 y que en 2018 será el 40% del padrón electoral. También se dio cuenta que sus #PRIennials: David Duarte, Rodrigo Medina, Roberto Borge y César Duarte, no son presentables como la nueva onda del PRI, como en 2012. Entonces publicó un “pensamiento” cursi, pero político en Facebook.
Después vino el “meme” del usuario de Twitter @CarlosBntz, al encontrar en el manifiesto de Escalante el concepto #PRIennials, se pirateó una fotografía del diario michoacano Provincia donde aparece un joven hipster, pero millennial; le agregó la nueva marca #PRIennials. Y finalmente citó una frase que conecta: “No seguimos intereses, nos mueven las causas”. Check, check, check, el “meme” estaba listo para viralizar las redes sociales.
Submarinopolitico.com