
Después de 18 días en los que alumnos del Instituto de Artes (IDA) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), han protestado pidiendo la destitución de la directora María Teresa Paulín Ríos, bajo el argumento de presuntas inconformidades como actos de violencia y faltas de respeto contra alumnas y alumnos; no se ha llegado a ningún acuerdo con las autoridades universitarias.
Por tal motivo, la comunidad estudiantil se ha manifestado pacíficamente mediante diversas actividades artísticas; sin embargo, quienes decidieron seguir asistiendo a clases, las reciben en malas condiciones, ya que se imparten en los sanitarios, pasillos y vestidores de las instalaciones del edificio central de la universidad, ubicado en Abasolo, en el cual usan los espejos como pizarrones y no tienen dónde sentarse.
Los alumnos mencionan que se sienten decepcionados porque las autoridades prefieren dar clases en condiciones deplorables, en lugar de escucharlos y darle prioridad a sus necesidades, ya que no se han abierto al diálogo, además de que se han visto afectados en la evaluación de su primer parcial.
El pasado 13 de septiembre se realizó la asamblea general con todos los miembros de la comunidad estudiantil perteneciente al IDA, para tomar decisiones y entregar un pliego petitorio, en la Torre de Rectoría de la máxima casa de estudios en la entidad, donde cinco alumnos elegidos por el alumnado representarán cada área académica.
En dicho documento se enlistaron las necesidades y exigencias del alumnado, entre las que destacan la destitución de la licenciada Paulín Ríos; la modificación en la elección de representantes del Instituto de Artes, donde se tome en cuenta la opinión de las y los estudiantes, así como el desarrollo profesional dentro del instituto del perfil seleccionado; igualmente exigen evaluaciones psicológicas para quienes queden al frente del IDA.