La popularidad de la canciller alemana, Angela Merkel, cayó drásticamente tras los diversos ataques realizados en Alemania en las pasadas semanas. Casi dos tercios de los alemanes se muestran «descontentos» con su política de refugiados.
La encuesta publicada por la cadena pública ARD muestra que el apoyo a Merkel ha bajado 12 puntos hasta bajar a su segunda peor marca desde que fue reelegida en 2013, un 47% de apoyo. En Abril del año pasado, antes de que estallara la crisis de refugiados, la canciller gozaba del apoyo de un 75% de la población alemana.
En la encuesta realizada tan sólo el 34% de los alemanes dijo estar «satisfecho» o «muy satisfecho» por la política de refugiados de Merkel, el porcentaje más bajo desde que se empezó a formular esta pregunta el pasado octubre.
La política de puertas abiertas para los refugiados que Merkel ratificó tras los atentados es uno de los puntos claves del desacuerdo de los alemanes con el actual gobierno conservador. La popularidad del primer ministro bávaro, Horst Seehofer, que criticó públicamente la política de refugiados del gobierno federal, ha subido 11 puntos hasta situarse en 44%.
De los varios ataques ocurridos en julio en Alemania, dos de los atacantes tenían relación con grupos islamistas radicales. A pesar de ello, otra encuesta esta semana mostraba que la mayoría de alemanes no culpan al gobierno por los ataques.