Home Nuestra Palabra En la hora de Cuba ¿Dónde está México y sus empresas?

En la hora de Cuba ¿Dónde está México y sus empresas?

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México fue hasta antes del 2000 el mejor aliado de Cuba en América Latina y el Caribe, el hermano entrañable que desafió a los Estados Unidos cuando todos los países le dieron la espalda, sumándose a la política estadounidense contra la isla

La normalización de las relaciones entre Washington y la Habana avanza, no con la velocidad que muchos quisieran pero continúa buscando como derribar el bloqueo. No sólo se trata de poner fin al bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba, ni de las reformas emprendidas por Raúl Castro para modernizar al proyecto socialista de desarrollo cubano, sino de la modernización de su infraestructura económica y las oportunidades que abre para las empresas extranjeras.

México fue hasta antes del 2000 el mejor aliado de Cuba en América Latina y el Caribe, el hermano entrañable que desafió a los Estados Unidos cuando todos los países le dieron la espalda, sumándose a la política estadounidense contra la isla. Pero después de los tropiezos de la diplomacia mexicana con el presidente Vicente Fox y sus propios errores, con el afán estar cerca de George W. Bush, México se distanció de Cuba, dejando espacios para que países como Brasil, Argentina, Venezuela, incluso el Ecuador, estuvieran más cerca económicamente y políticamente.

Ahora, cuando las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba se han restablecido, cuando el bloqueo económico parece que podrá caer en cualquier momento, provocando la competencia entre las empresas por las oportunidades que han comenzado a producirse, México y sus empresarios parecen estar lejos de los grande negocios.

La modernización del aeropuerto José Martí de La Habana, sin duda, será una de las primeras joyas apetecidas por cualquier empresa constructora y tecnológica. Sin embargo, este proyecto  no será desarrollado por ICA, ni por CEMEX, ni por ningún otra empresa constructora mexicana, sino por una empresa francesa.

Francia no quiere perder tiempo ni espacio para sus empresas frente a los Estados Unidos. Desde ahora, los galos están presionando y moviendo sus peones en el tablero cubano. De tal forma que el gobierno cubano acaba de anunciar este miércoles, que la modernización de varios aeropuertos, incluyendo el de la Habana, estará a cargo del Consorcio Bouygues-Aeropuertos de París.

Con ello, se ha puesto de manifiesto que los cubanos desean fortalecer sus relaciones con los principales líderes de la Unión Europea, en particular con Francia. A este estrechamiento de las relaciones entre París y La Habana, sin duda, ha contribuido el acuerdo entre los presidentes de ambos países del mes de febrero, cuando el presidente Raúl Castro visitó Francia, para convertir la deuda cubana de 220 millones dólares en proyectos de desarrollo en Cuba, a ser realizados por empresas francesas, pese a que aún no se ha oficializado.

Por vez primera, salvo inversiones de la antigua Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS), esta es la primera vez que las autoridades cubanas anuncian que una empresa extranjera será responsables de la infraestructura estratégica de su país,. Y a la vez, será la primera operación importante en beneficio de las empresas francesas en Cuba, después de la normalizado de las relaciones con Washington, rotas después 53 años. ¿Qué opinarán en el Departamento de Estado y los empresarios estadounidenses?

Aún está vigente el embargo de Estados Unidos contra Cuba, impuesto desde 1962, un asunto que sólo puede solucionar el Congreso, pero poco a poco los países y los inversionistas están perdiendo el miedo a las posibles sanciones de Washington y seguramente, las propias empresas estadounidenses están ansiosas de ir más lejos en sus inversiones en la isla del Caribe. Por ahora, Francia es el sexto país con más inversiones en Cuba, detrás de España, Canadá, Venezuela e Italia.

Bajo este contexto ¿No sería momento para que México y las empresas nacionales intensificaran su presencia en Cuba? ¿Qué pasará si Donald Trump llega a La Casa Blanca?, sin duda, México tendrá que volver sus ojos hacia el sur y poner fin a su propio sueño americano, sobre todo si Trump rompe con el TLCAN, a donde nuestro país envía anualmente más del 82% del total de sus exportaciones.