Rusia confía en que la mayoría de los integrantes de sus atletas olímpicos puedan competir en Río de Janeiro, pero sus esfuerzos por reincorporar a los deportistas vetados resultan problemáticos.
El ministro del deporte ruso, Vitaly Mutko, declaró el viernes a los medios locales que 272 de los 387 atletas del equipo original del país recibieron la autorización para competir en los Juegos Olímpicos de parte de sus respectivas federaciones deportivas internacionales, y subrayó que la cifra podría aumentar.
Más de 100 atletas rusos han sido excluidos de las federaciones deportivas, entre ellos los deportistas de pista y campo que fueron vetados en una suspensión generalizada y más de 30 rechazados bajo las nuevas reglas del Comité Olímpico Internacional (COI).
Después que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) acusara al gobierno ruso de orquestar el encubrimiento de dopaje masivo de atletas, el COI indicó que no permitiría que ningún deportista ruso participara en Río 2016 si ha sido previamente suspendido por dopaje, ha sido implicado en el escándalo de encubrimiento o no ha sido sometido lo suficiente a pruebas antidopaje a nivel internacional.
La mayoría de las federaciones no ha excluido a atletas rusos por la falta de pruebas suficientes. Pero el remo ha sido la excepción al vetar a 19 rusos, la mayoría por no contar con pruebas antidopaje suficientes. Las pruebas en Rusia no cuentan bajo las reglas del COI dado las repetidas acusaciones hechas contra la agencia antidopaje rusa y el laboratorio nacional, ambos ahora suspendidos.
Veniamin But, presidente de la Federación Rusa de Remo, dijo a The Associated Press que se está preparando una apelación al fallo de la federación mundial ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Eso podría agregar 19 atletas a la delegación para Río de Janeiro a pocos días del inicio de las justas.