El Gobierno asegura que ha enviado a EU pruebas para pedir la extradición del clérigo Fetulá Gülen
Turquía acusa a Gülen, antiguo aliado de Erdogan y ahora su enemigo, de ser el instigador de la asonada del viernes. “No tenemos la más mínima duda de quién puso en marcha y ejecutado [el intento de golpe de Estado]: la organización terrorista paralela”, clamó el primer ministro, utilizando la expresión con la que el Gobierno de Erdogan define desde hace años la cofradía de Gülen, conocida como El Servicio, Hizmet, que significa “trabajo” y “deber” equivalente dentro del culto musulmán al Opus Dei para católicos.
El Gobierno turco aseguró ayer que ha enviado información a EU para pedir la extradición del predicador Fetulá Gülen, al que acusan de estar implicado en el intento de golpe de Estado. Con todo, la demanda de extradición no se basa en su supuesta implicación en el levantamiento militar de la noche del viernes, sino en juicios pendientes en varios tribunales del país en los que se imputa a la red religiosa de Gülen de tratar de infiltrarse en la Administración y las fuerzas de seguridad para derrocar al Gobierno.
Mientras, la purga emprendida por el Ejecutivo continúa, ayer en el sector educativo, donde han suspendido a 15.200 funcionarios sospechosos de tener vínculos con el Golpe de Estado y revocado la licencia de más de 21.000 profesores en instituciones privadas.
“Hemos enviado a EEUU cuatro informes para reclamar la entrega a Turquía del líder de los terroristas. Les enviaremos más pruebas de las que quieren”, aseguró el primer ministro, Binali Yildirim, en la primera reunión de su grupo parlamentario tras el levantamiento militar: “EU: dejen de proteger a este terrorista, no les conviene ni a ustedes ni a la Humanidad”.
Washington aseguró ayer que aún no ha recibido ninguna petición procedente de Turquía. “No podemos confirmar que hayamos recibido físicamente la demanda de extradición, estamos en contacto con los oficiales turcos”, aseguró un portavoz del departamento de Estado a Reuters.
El fin de semana, el secretario de Estado de EU, John Kerry, recordó a Ankara que, pese a las exigencias de extradición, su país no ha recibido ninguna petición formal. Pidió a Turquía que envíe “evidencias sólidas” que puedan superar el “escrutinio” del Departamento de Justicia estadounidense, sobre la implicación del predicador, que vive autoexiliado en Pensilvania desde 1999.