EN EL CONGRESO LOCAL
Oposición solicitó la renuncia del titular de la SEP, Aurelio Nuño
Tras la situación que se vive con el conflicto entre maestros integrantes de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) y el gobierno federal. Y con referente en los hechos violentos registrados el pasado fin de semana en Oaxaca, integrantes de la 62 legislatura se pronunciaron en contra de la violencia e incluso pidieron la renuncia del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) Aurelio Nuño Mayer.
La 32 sesión del segundo periodo ordinario, del tercer año del ejercicio constitucional del Congreso de Hidalgo, ya casi se daba por concluida como una de tantas, de color gris con muchos temas que subir y poco que dictaminar, cuando entre los asuntos generales se presentaba el tema “Región Otomí- Tepehua” por la diputada local independiente Diana Montes Hernández.
Al parecer, nadie esperaba que la diputada que había inscrito dicho tema, al momento de hacer uso de la voz, desglosara el tema de lo acontecido en Oaxaca y la lucha magisterial, palabras que al hacerse presentes en la máxima tribuna del estado de Hidalgo, captaron la atención de todos, no hubo diputado que siguiera jugando o hiciera llamadas con su teléfono celular, no había quién se llevara el vaso de café a la boca, como una de las pocas veces que ha sucedido en sesión ordinaria en el congreso, todos los asistentes estaban atentos.
De esta forma la diputada independiente desglosó el tema, habló de la represión a los maestros y el papel “represor” que ha jugado el gobierno federal en Oaxaca y otros estados, y una vez más, como lo hiciera en su momento la fracción independiente de la 62 legislatura, criticó y catalogó de reforma laboral, la Reforma Educativa implementada por el gobierno federal en todo el país.
“Ninguna reforma vale la pena si se realiza con la sangre de los mexicanos”, aseveró la diputada, quien desde el congreso local de Hidalgo pidió la dictaminarían de un acuerdo económico mediante el cual pidió al titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Miguel Ángel Osorio Chong, y al titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño Mayer, la instalación, a la brevedad, de una mesa de diálogo.
“Es urgente que se establezca el diálogo con los magisteriales, para crear acuerdos que garanticen respeto a los derechos humanos en materia laboral y la dignificación de su profesión, exhortamos de manera respetuosa a los titulares de estas secretarías, para que mantengan un orden social, la estabilidad pública y el desarrollo educativo de la sociedad de México”, dijo.
En seguida subió a tribuna el ex perredista y ahora diputado independiente, Luciano Cornejo Barrera, quien aseguró que se sumaría a la propuesta de la diputada anterior, toda vez que en los Asuntos Generales se había inscrito para hablar sobre el mismo tema, y en su participación calificó como “asesino, incapaz, estúpido y pendejo” a Nuño Mayer, razón por la cual pidió su renuncia.
Lo anterior después de hablar, con temblorosa voz, del tema, y recalcar que desde un inicio se habían hecho señalamientos de que no era una reforma educativa lo que planteaba la federación sino una reforma laboral. El diputado hablaba de la reforma educativa, como recordando que en este mismo recinto y bajo protesta de una fracción legislativa se había aprobado por unanimidad la misma ley, que muchos calificaron de “fast track”.
Al concluir aprovechó para convocar a los hidalguenses a sumarse a la lucha del magisterio democrático, y acudir a la mega manifestación que se realizará en la capital del país, el próximo fin de semana, por lo que pidió solidaridad y sensibilidad para apoyar al magisterio mexicano que está en pie de lucha.
Una vez que el diputado en turno bajó de la máxima tribuna, otros más se anotaron para participar, el nerviosismo que el presidente de la Junta de Gobierno, Ernesto Gil Elorduy, manifiesta con la mano en la barbilla, se hizo presente, escuchaba atento las intervenciones de los diputados de la oposición.
Así llegó el momento en el que, de manera improvisada, subió el legislador de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), Juan Carlos Robles Acosta, quien se pronunció en contra de la violencia, se sumó a la petición de Cornejo Barrera, en torno de pedir la renuncia de Aurelio Nuño, y pidió al igual que Diana Montes, una puerta al diálogo para evitar un derramamiento de sangre mayor.
En tanto, el diputado Miguel Ángel Romero Olivares, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), presidente de la comisión permanente de gobernación, se asesoraba de su compañero de curul y de partido, el diputado Javier Amador de la Fuente, con quien preparaba su intervención, en la que señaló que la fracción priísta también lamentaba los acontecimientos en Nochixtlán, Oaxaca.
Por su parte, el diputado independiente, Indalecio Trinidad Salas Crisóstomo destacó que no se trata de simpatizar o no con los maestros sino de reconocer la violencia del Estado y la crisis de derechos humanos en el país, “la sangre no puede ser la tinta con la que se escriba una reforma” y los derechos humanos no son algo que te puedan otorgar sino aquello que no te pueden quitar”, aseveró.
Al igual que los diputados de la oposición, pidió “de manera respetuosa” al gobierno federal, encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto, y al secretario de gobernación abrirse camino al diálogo siempre en pleno respeto del magisterio, para buscar “soluciones que beneficien y no perjudiquen a los maestros del país”.
Finalmente, la propuesta fue turnada a la comisión pertinente, y de esta forma concluyó, una de las pocas sesiones en las que se ha visto mayor participación en un tema, que si bien no se anunciaba en la orden del día, “era un tema que no podía pasar por alto”, según las opiniones de distintos diputados de todos los partidos.
Cabe destacar que las únicas fracciones parlamentarias que no subieron a emitir posicionamiento alguno fueron la del Partido de la Revolución Democrática (PRD), la del Partido Nueva Alianza (PNA) y la del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).