LO ENCONTRARON MUERTO
Lo encontraron muerto en un canal de aguas negras dentro de su coche, el cuerpo estaba en descomposición. Esta es la triste historia de un señor que andaba de parranda y se cayó con todo y automóvil a un canal.
Ubicado en la zona Industrial de Ciudad Sahagún, había sido reportado como desaparecido la mañana del domingo 22 de mayo. No lo encontraban porque estaba sumergido bajo las aguas negras, el vehículo cubierto y atorado en el fondo, así pasaron los días, sus familiares y amigos andaban como hormigas sin control buscándolo por todos lados: hospitales, delegaciones de policías y cantinas.
Unos campesinos descubrieron en el fondo del canal, que se encuentra en la localidad de Santa Clara, a Gustavo Contreras Campos, de 28 años de edad, quien fuera trabajador de la empresa YSD, que se encuentra en Ciudad Sahagún, Hidalgo.
Su padre andaba como loco junto con su amigo Felipe Gómez, de la misma colonia, y unos amigos que le dijeron que habían convivido con el desaparecido el día sábado 21. Se sabe por el reporte de la policía que como los familiares estaban como cuchillito de palo, emprendieron un operativo de búsqueda y localización pero sin resultados, por eso al concluir las 48 horas de desaparecido, el Ministerio Público les dijo que comenzaría la iniciación en la carpeta de investigación.
A las pocas horas, los vecinos de la comunidad de Santas Clara, quienes se dirigían a sus domicilios sobre la carretera Sahagún-Emiliano Zapata, vieron que salían unas llantas del canal de aguas negras a la altura de la localidad Acopinalco, de inmediato alertaron a las corporaciones policíacas y de socorro; los elementos de seguridad pública se trasladaron al lugar.
Pensaban que el accidente acababa de ocurrir, al ver el modelo y las placas del auto se dieron cuenta que se trataba de la unidad de quien fuera vecino de la calle de Rayón número 67, de la colonia centro del municipio de Emiliano Zapata. Al sacar el carro se dieron cuenta que adentro estaba un sujeto muerto, se trataba del joven que andaban buscando.
Una vez que lograron sacar el cuerpo del vehículo, con placas de circulación LVS-1095, del Estado de México, modelo 2002, se requirió una grúa para sacar al automóvil y luego ponerlo en posición de misionero. Dijeron los peritos que el chofer ha de haber andado tomando y manejando a gran velocidad, y se salió del camino cayendo en el canal. Para las investigaciones se lo llevaron al corralón, al muerto al médico legista para luego entregárselo a sus padres para que le dieran sepultura.
ABANDONARON A UN CHAVITO
Estaba afuera de la iglesia del poblado San Sebastián Capulines, en el municipio de Mineral del Chico, la noche del martes. Poco antes de las 11 de la noche los elementos de la policía municipal tomaron conocimiento del reporte de un señor, que se llama Alfredo Hernández Morales, quien dijo que encontró a un recién nacido afuera de la iglesia.
Al saberlo los paramédicos de Protección Civil de ese poblado, así como los uniformados montados como changos en su patrulla, llegaron a ver qué Pez al lugar señalado. Eran como las 11 y feria de la noche, cuando los uniformados encontraron en la comunidad de San Francisco que ya venía de retache la camioneta patrulla y llevaba un recién nacido, localizado abandonado, venían junto con la Doctora Diana Enciso Villegas.
Se informó que más rápido que una bala fue llevado al hospital del niño DIF en Pachuca la madrugada del miércoles, para que recibiera atención médica porque había aguantado vara varias horas en la intemperie.
Dijo el Ministerio Público que por los hechos narrados inició la carpeta de investigación para buscar a la madre del niño y echarle una larga condena por haberlo abandonado; corrió riesgo de que se hubiera muerto de frío o se lo hubieran papiado los perros.
Los agentes de la coordinación de investigación andan haciendo sus investigaciones buscando a la mujer que dejó a su hijo, para echarle el guante y meterla al bote.
YA ESTABA HASTA LA MADRE
Se quiso cortar las venas de las muñecas para de una vez irse de este mundo, y llegar contento al valle de las calacas; intentó suicidarse en el jardín de la Plaza Juárez, como todo buen ciudadano; esto ocurrió el martes pasado.
La presencia de los uniformados le cayó como mentada de madre al no dejarlo que cumpliera sus deseos; los que fueron de chismosos son los agentes que nada más están parados en las puertas del Palacio de Gobierno.
Aproximadamente a las 4 de la tarde reportaron los agentes de Seguridad Estatal, que están sentados en la caseta de vigilancia, que un hombre se encontraba en el jardín muy sospechoso.
Rápidamente los gendarmes echaron mano a sus fierros como queriendo pelear, y salieron a ver qué es lo que pasaba.
Con una navaja de rasurar se estaba cortando las venas, pensaron que a lo mejor era un suicida que lo había mandado a volar su chancluda o de plano le caen mal los candidatos.
Rápidamente le quitaron la navaja y le preguntaron cómo se llamaba, les dijo que Cosme Moreno Ventura, de 25 años de edad, vecino de Mineral de la Reforma, y comenzó a llorar con todo sentimiento, los policías lo tranquilizaron, estaba en una crisis de la patada.
Un policía tercero, de nombre Juan Vite, que tiene buen corazón, lo tranquilizaba diciéndole palabras dulces, le dijo que la vida es muy bonita sabiéndola llevar, que si se murió su jefa Dios lo quiso así, que debería de ser fuerte y aferrarse a la vida, como los de la antorcha campesina, que los corren y no se van, son necios como los burros.
En seguida pidió apoyo a los paramédicos porque el hombre no dejaba de llorar, más que el chavito que encontraron abandonado. Entre palabras cortantes les decía que ya no quería seguir viviendo, que lo dejaran morir a gusto.
Llegaron los de la Cruz Roja a Plaza Juárez para valorizar a Cosme Moreno, que apenas se había cortado las venas, dijeron que no ameritaba que se lo llevaran porque las heridas que tenía parecían rasguños de gato, que ni sangre le salía.
Llamaron a sus familiares, se los entregaron y les dijeron que lo cuidaran porque estaba padeciendo una crisis nerviosa, que le llamaran la atención, y le dijeron que todos los que se suicidan no se van al cielo, se los lleva el diablo y como castigo los mete en un tinaco lleno de caca, que le llega hasta el pescuezo y cada 5 minutos pasa una cuchilla al ras, así que tiene que agacharse.
ENCONTRARON A UN MUERTO
Estaba en una zanja de riego, tenía días porque se había echado a perder.
En avanzado estado de descomposición encontraron el cadáver de un hombre la tarde del miércoles, dentro de una zanja en el camino vecinal a San Miguel Huatengo, municipio de Santiago Tulantepec.
Unos lugareños hicieron el reporte al C-4, aproximadamente a la 1:30 de la tarde, poco después llegaron los uniformados y el personal de la Procuraduría, comisionado en Tulancingo, Hidalgo. El macabro hallazgo se hizo en las inmediaciones del Instituto de Ciencias Agropecuarias y una empresa fertilizante.
Los gendarmes de Santiago Tulantepec fueron los primeros en llegar y acordonaron el área. Junto con los agentes investigadores para que los peritos indagaran inspeccionado el lugar, qué fue lo que pasó, y quién se lo echó al plato.
Debido a que el hombre tenía días de haber muerto, su cuerpo estaba en descomposición y no pudieron apreciar los rasgos físicos de la víctima, solo se sabe que es un masculino que tenía de 45 a 50 años de edad. Vestía pantalón de mezclilla, zapatos tipo industrial y una camisola con logotipo de una empresa, sin que se diera a conocer el nombre. El cadáver fue trasladado por el personal de una funeraria al Servicio Médico Forense, donde le practicarán la necropsia de ley para conocer las causas de su fallecimiento.
Las autoridades esperan que algún familiar o conocido del muerto haga su identificación y reconocimiento legal del cadáver, además ayude a resolver su muerte, si se trató de un asesinato o se murió solito. Por las moscas los agentes investigadores peinaron la zona, y dicen que pronto le echaran el guante al que lo mató.
PARA QUE NO ANDEN CON CUENTOS
Un ladrón asaltó junto con su banda una colectiva con una ametralladora. Armados hasta los dientes dos hombres y una vieja greñuda asaltaron al conductor de un vehículo público que llevaba solamente a una pasajera, en la carretera Ciudad Sahagún-Otumba.
Los hechos ocurrieron como a la una de la tarde, a bordo de una Nissan Urvan color anaranjado, de la ruta Interurbano Tepeapulco, con número de placas 026255-G. De acuerdo con la versión del chofer, de 55 años de edad, dijo que lo abordaron dos hombres y la vieja, quienes lo amagaron con armas y uno de ellos llevaba barbas de chivo, (perdón) una metralleta conocida como cuerno de chivo.
Lo despojaron de la cuentas del día, de su cartera con 700 pesos, tarjetas bancarias, identificaciones y su teléfono celular. Se explicó que con el botín en su poder los pillos se escaparon en un automóvil marca Chrysler Neón, color negro, con dirección a Otumba, Estado de México.
Este asalto es uno más de los muchos que suceden en el Altiplano y son las misma personas, porque traen el mismo carro. Les dijeron eso a la policía, le contestaron que ya lo tienen apuntado en la lista negra y el día menos pensado los agarran para que paguen por sus fechorías.
NADIE EN LA CRUZ ROJA DE TIZAYUCA
Esto sí es para ponerse a pensar, qué es de la lana que se da en la colecta de la institución Cruz Roja. Nunca están, y cuando se les habla para una emergencia dicen que salen para allá, pero nunca llegan.
Un niño por un pelito de rana pierde la vida, al tragarse un dulce por el descuido de sus papás, al ver que ya estaba morado lo llevaron de urgencia a la Cruz Roja, pero no había nadie quien lo atendiera.
Les dijo una mujer que no había ni paramédico ni médico de guardia para que lo atendiera, mientras el chamaco estaba como camote y se había desmayado. Una muchacha que estaba mirando todos los movimiento les ofreció darle los primeros auxilios, y un señor de buen corazón prestó su coche para que lo llevaran de volada al Centro de Salud, rogando a Dios que ojala y hubiera alguien. Al ver que el niño ya no reaccionaba, el chofer paró el carro, lo agarró de las patas y lo levantó quedando la cabeza abajo, y le dio de nalgadas.
El pequeño arrojó el dulce que tenía atorado, era una de esas paletas redondas, pero se la había tragado con todo y envoltura. Al ver que chilló, los padres se abrazaron y luego le dieron las gracias a la muchacha y al señor, indicándoles que les debían una.
Poco depuse se pusieron de acuerdo los padres para irse a pelear a la Cruz Roja de Tizayuca, porque su chavito se hubiera ido al Limbo por su culpa, pero cuando llegaron la Cruz Roja estaba cerrada.
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