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La pregunta es ¿Cómo?

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En estos días de campaña, los ciudadanos hidalguenses, hemos sido testigos de una marabunta con colores representativos de todos los Partidos Políticos; sin excepción alguna -pues cuando se trata de buscar el voto no importa al candidato los caminos que tenga que recorrer- todos los municipios han recibido a las brigadas de promoción al voto partidista, así, hemos visto a grupos vestidos con el verde chillante  de los ecologistas, el clásico azul de los panistas, el rojo priista, y el amarillo perredista; diferentes colores distintivos, pero todos con un solo objetivo, captar el voto ciudadano.

 

 

Las baterías han sido cargadas, los cañones están apuntando a su objetivo, los candidatos ya han empezado a disparar en su campo de batalla, y,  ¡a prometer se ha dicho¡; y da comienzo la historia de siempre, ellos, los candidatos, ya saben el camino y nosotros lo damos como un valor entendido, recibirlos en las reuniones previamente concertadas, hacerles un sinnúmero de planteamientos, y ellos, a prometer la gestión que desde hace años no hemos visto llegar.

 

Algunos candidatos, quizá los más experimentados, son ambiguos en sus compromisos con la finalidad de evadir fácilmente la responsabilidad que representaría un incumplimiento, y por ello, cuando exponen sus proyectos para ganar simpatizantes hacen gala de la retórica para prometer sin comprometerse al decir que “en caso de que el voto popular le dé el triunfo, procurará buscar mecanismos para gestionar los apoyos que la comunidad le está solicitando, y será la voz de pueblo que hasta ahora no ha sido escuchada”.

 

Otros más, son tan ambiguos que lanzan la piedra pero no nos dicen como pretenden alcanzar el objetivo prometido; sus planteamientos son valores tan generales que sería imposible estar en desacuerdo con ellos, nos invitan a unirnos a ellos ya que su pretensión es “eliminar la pobreza”, “darle empleo  todo los egresados de las universidades”, que “no falten las medicinas”, que “si ganas poco que el gobierno te ayude”, y más de lo mismo de cada proceso electoral.

 

Pero el problema no es prometer lo de siempre, ahora quisiera escuchar a alguien que me diga CÓMO VA A LOGRARLO, pues cada uno de ellos pretende ser parte del gobierno y no se puede ser ambiguo en los planteamientos; no podemos esperar hasta que hayan llegado, yo prefiero saberlo desde ahora porque de ello dependerá si mi voto les permite llegar, o los dejo en el camino.

 

Porque hasta ahora, el único recuerdo que me viene a la mente es que los candidatos llegando al puesto afanosamente buscado, sus resultados normalmente se quedan en una simple procuración de buenos deseos, pues en buena parte de los casos, su incapacidad los pierde y son absorbidos de inmediato por las telarañas de un sistema burocrático que le proporciona privilegios y buena vida, y por lo general, el candidato ganador que en campaña se ensuciaba los tenis nuevos en sus recorridos casa por casa, jamás se vuelve a presentar a las comunidades que le dieron el voto confiando en sus palabras huecas de contenido del discurso de campaña.

 

Hay otros candidatos que utilizan otra estrategia de captación de votos, eficiente para el objetivo, pero peor o igualmente criticable que la ambigüedad, pues en su meta de ganar las elecciones, se ponen a prometer hasta lo que conscientemente saben que no van a poder cumplir, pero prometerlo no importa, ya luego se ocuparan por buscar un pretexto para justificar su incumplimiento, o terminarán echándole la culpa a otros, pues ese es el deporte favorito de muchos políticos, fiel imagen de los Partidos atrapa todo.

 

Hay Partidos que se han aventado la puntada de decir que si su candidato no gana, todos perdemos, pero de propuesta: ¡NADA!, bajo esas circunstancias entonces creo que en lugar de perder, saldremos ganando.

 

Señores candidatos, los ciudadanos no queremos campañas de promesas, tampoco queremos campañas llenas de guerra sucia o fuego amigo; no buscamos que nos digan que estamos jodidos, eso lo sabemos y nos damos cuenta de ello todas las mañanas y lo sufrimos todas las noches; lo que los ciudadanos queremos son proyectos viables y no atole con el dedo; no nos engañen con castillos en el aire, díganos cómo lo van a lograr, el pueblo espera respuesta emprendedora.