- El presidente argentino apela a sus éxitos empresariales en Boca Juniors para pedir confianza
Macri atraviesa así con firmeza este pulso entre los sindicatos y la oposición con el Gobierno. Algunos han amenazado con una huelga general pero no parece muy factible. Ambos han medido fuerzas y ambos parecen haber perdido algunas cosas.
Mauricio Macri tiene tan claro que llegó a la presidencia gracias a la buena imagen que le dio haber sido un exitoso presidente de Boca Juniors; ha apelado a esa historia en uno de los días más delicados de estos primeros seis meses de mandato, mientras anunciaba que por primera vez vetará una ley aprobada por la oposición el Congreso, la llamada “antidespidos”.
Macri quiso dar un gesto de autoridad en un momento en que arrecian las críticas a su Gobierno y trató de trasladar una idea a los argentinos: si pudo gestionar con éxito y a su manera Boca Juniors, también lo hará con el país, pero necesita que confíen en él. Macri dijo que vetaba la ley porque “traería más pobreza” y apeló a esos años de Boca.
“Hoy en uso de la facultad constitucional voy a vetar esa ley que es antiempleo, que va contra los argentinos. Algunos me dijeron, no te conviene vetar déjalo que pase, te vas a comer esos bombos”, arrancó el presidente mientras de fondo se escuchaban las protestas de un grupo de trabajadores públicos con sus bombos.
Y ahí volvió a Boca. “Hace 22 años muchos querían que Maradona fuese el técnico de boca. Yo pensé que por problemas personales, pese al cariño que le tengo, en ese momento no era el mejor técnico. Me dijeron “no te conviene” y yo les dije “tengo que hacer lo que es bueno para Boca no para mí”. Eso me llevó a obtener 17 títulos. Tenía 35 años. Hoy con 57 años les voy a decir que no voy a mentir, en cada ocasión voy a hacer lo que piense que es mejor para su futuro, porque confío en ustedes y sé que más libertad le va a dar más progreso”.