
ALFIL NEGRO
Hace un año, lo recuerdo,
mi hermano decidió irse,
recogió todas sus cosas
sus recuerdos y sus risas,
y despacio, muy despacio
se marchó de nuestras casas,
y desde esa fecha negra
lo seguimos extrañando,
y parece que lo vemos
con su sonrisa completa
en reuniones de familia
alma, corazón y vida,
caminante sin descanso,
corazón que no descansa.
Todos le debemos algo:
su asistencia generosa,
su consejo que calmaba,
su optimismo ante la vida
y su voz de hombre sabio.
Pero decidió marcharse
y nos crecen los recuerdos.
El Niño que con la madre
recorría viejos caminos,
estudiante responsable
doctor por el alma mater,
desveladas y el examen
y el orgullo de mi padre
al ver lo que había logrado.
Y si todos lo extrañamos
nadie más que su señora,
compañera de la senda
bisturí siempre presente,
y un recuerdo permanente
del esposo y del amigo,
y por las tardes de sombras
una voz que no decrece,
muchos años de camino
sueños y penas vividas
y la presencia en los hijos
y en los nietos que lo llaman
esperando que aparezca
como tantas, tantas veces.
Y qué decir de sus hijos
que sienten que no se ha ido,
y platican y le cuentan
de sus logros y fracasos,
y sienten que los escucha
y los bendice y los besa.
Ya no llores, niña mía
ni tú mi niño querido,
un padre nunca se marcha
siempre se queda en su casa,
y siempre cuida a sus hijos
como él los cuida y protege.
Descansa en paz, hermanito
fuiste buen padre y esposo,
buen hermano y buen amigo,
de tu mano caminamos
problemas en la salud,
nos sentimos protegidos
y ahora que te has marchado
sabemos que nos proteges
y nos cuidas desde allá.
Hace un año que se fue
pero sigue tan presente
que cualquier día por la tarde
como hacía todos los días
dirá: “familia, llegué”.
Padre nuestro que estás en el cielo….