LA VIDA SIGUE
En la orilla del tiempo
Con la única estrella
Que aún brilla,
Con la campana de neblinas
Del pobre pájaro sin trinos,
arpa de piedra
en Valle si destino,
cuando me duele
mi laguna seca
sin patos ni pescados de colores,
pueblo en tinieblas
calles con fantasmas,
minas de plata sin brillo
ni mineros,
viento dormido
en mar de Galilea,
y una esperanza que se va durmiendo
sin que arribe el tren que está esperando,
oraciones en puertas de hospitales
y mil rosarios que desfilan lentos
gota por gota sueros de la vida
en pelea fiera por la vida misma.
Aquí, esta hora
de dudas y temores,
cuando nos duelen y espantan
sábanas, sudarios,
de tantos que se enferman y que mueren,
la vida vuelve lenta, con temblores,
a caminar primero entre los niños
disfrazada de risas y de cantos
huapango y carnaval allá en la sierra,
hermana franciscana aquí en Pachuca
Barbacoa y ximbó allá en Actopan,
guisos milagros tierra de Santiago,
y pastes de frijoles y de papa
en el pueblo de plata y de metales
calles que rezan y eternas peregrinas
en Real del Monte tinieblas del origen.
La vida vuelve
ansiosa de las plazas,
la madre caminando con sus niños,
los novios en los parques de los pueblos,
los puestos de tamales y de elotes
las escuelas ,los templos con sus fieles,
las posadas y luces de colores
las ofrendas amor hecho mil dulces
y un jarro del néctar de los dioses.
La vida vuelve
las sombras se retiran,
y en silencio hacemos el recuento
de todos los que en llanto
Nos dejaron,
de las sillas vacías
en nuestras mesas,
de los ojos que ya nunca veremos,
y nuevamente de mano de la esposa
con el amor de hijos y de hermanos,
¡arriba corazones! Esto sigue,
¡suelten las velas,
que la barca vuele!
En este mar al que llamamos vida,
y que otra vez como en aquella tarde
vuelva el maestro
a caminar eterno,
esta senda de ciegos y de mudos
Emaús camino del reencuentro,
panes y peces en cestos de la historia
estamos listos los ojos bien abiertos,
las sandalias y mantos preparados
otra vez al camino,
a ver el cielo
a escuchar el canto del zenzontle
que venga el viento y que vuelen los cometas,
equipaje de prisa y un lucero
que ilumine la senda del destino
porque la noche dura va pasando
y el cielo grita con voz de mil espadas
Ángeles roca voceros de la marcha
todos alertas
QUE LA VIDA SIGUE.