- Definición del estilo político
Ya candidato del Revolucionario Institucional al gobierno de Hidalgo, Omar Fayad Meneses, da inició a la etapa más complicada en el proceso que lo llevará a la elección del mes de junio. Etapa caracterizada por la presión que ejercerán, ahora sí, todos y cada uno de los que se quedaron en calidad de suspirantes, pero que aspiran a colocar a un buen número de sus seguidores en cargos tal vez no de importancia política, pero sí harto productivos en lo económico.
Será todo un proceso de depuración y nueva negociación, porque una cosa son los amarres que de manera obligada se tienen que hacer para lograr una candidatura de unidad, con los compromisos realizados en términos generales, sin especificar absolutamente nada, y otra lo que está por venir.
Fayad Meneses ha empezado a mostrar también un estilo que no se aleja del carácter festivo que lo identifica, pero ha dado paso al político serio y firme en la toma de decisiones, y que bajo ninguna circunstancia da marcha atrás por advertencias, amenazas, o de plano intento de chantajes.
No pocos asumieron la idea equivocada de que sería fácil presionar al abanderado priísta y sacar provecho. Los que así pensaron no conocían en términos reales al ex senador; tampoco los que con base a lisonjas estaban ciertos que recibirían un trato preferencial.
No será así, y de eso ya empezaron a darse cuenta.
Prepararse para gobernar un estado, implica no cambiar radicalmente actitudes ni mucho menos, porque en ese camino perdería el estilo personal de hace las cosas.
Negociador casi de naturaleza, Fayad Meneses sabe sin embargo que en ese proceso no puede asumir una actitud que tienda a pensar que está dispuesto a ceder en todo, con tal de no propiciar un clima de enfrentamiento.
Habrá sin duda muchos retos en el camino, que solo con firmeza y decisión real se podrán flanquear.
Lo saben los que daban por seguro que con base a presiones o halagos podrían conseguir sus objetivos. Igual aquellos que cimentaban su futuro político en una actitud tibia, que lo mismo quedaban bien con grupos de poder que con el hoy candidato.
No habrá medias tintas en los tiempos que vienen, que por necesidad tendrán que ser de definiciones claras y abiertas.
El equipo con el que hará su campaña política Omar Fayad empieza a definirse con un solo requisito: tendrán que ser leales y claramente definidos en torno al que se prevé suceda en el Poder Ejecutivo del estado al hoy gobernador, Francisco Olvera.
Y en todo este equilibrio netamente político, seremos testigos de un estilo que buscará de manera definitiva un deslinde de responsabilidades, sin que esto implique rompimiento, con las fuerzas de carácter federal, por la simple y sencilla razón de que ninguna entidad puede aspirar a ser simple reflejo de las decisiones que se tomen en otro ámbito geográfico.
Así las cosas el proceso ya empezó.
Lo saben aquellos que por lo menos han estado atentos a la definición de cada uno de los signos a interpretar. Estarán perdidos quienes simplemente creen que pueden mantenerse a flote sin esfuerzo alguno.
Mil gracias, hasta mañana.
twitter: @JavierEPeralta