Ramsés Salanueva, poeta, promotor cultural y periodista, oriundo de Actopan, murió este domingo tras padecer enfermedad respiratoria.
Familiares y amigos lo recuerdan como reportero de Milenio Hidalgo, donde cubrió conflictos por terrenos entre campesinos, protestas por falta de agua de riego y eventos sociales del Valle del Mezquital.
También destacó por su poesía: “Un árbol en llamas/ me soñaba/ con sus manos una víbora/ hacía de mí/ pedazos”.
La noticia de su muerte provocó reacciones en redes sociales, donde el gobernador José Francisco Olvera Ruíz escribió: “Mi solidaridad con la comunidad cultural, gremio periodístico y especialmente familia y amistades de Ramsés Salanueva Rodríguez. Q.D.E.P”.
Ramsés Salanueva cursó estudios de creación literaria en la Escuela de Escritores de la SOGEM y es Diplomado en Gestión Cultural por el CONACULTA.
Es autor de los libros inéditos Poemas y sonetos de extremaunción, Cuaderno para estudiar el viaje (sobre su visita a Oslo, Noruega) y Libro de agua; además de la plaquette La conjetura de la tarde.
Textos y poemas suyos se han publicado en las revistas Tierra adentro, Danza móvil, Generación, El Lumpen Ilustrado, El Perro, Horizonte (de España) y El Poema Seminal.
Como animador cultural organizó diversos encuentros nacionales de teatro comunitario y literatura.
En su ciudad natal coordinó seis ediciones de las jornadas culturales Efrén Rebolledo. Condujo el programa radiofónico Libertad bajo palabra, así como Lienzo, en el canal 3 local.
-Homographus-
He olvidado
la vida
entre los árboles
la prevención
ante el vacío
el constante temor
de poner
los pies …
sobre la tierra
y andar
la llanura
seca
borrosa
sin ningún ropaje
ni ornamento
ni cubre pie
no sé cómo
cazar
ni extraer
alimento
del agua
desconozco las palabras
para invocar al fuego
perdí la noción de la noche
la dimensión del día
no sé esculpir
la punta de una flecha
la hoja de un filo
menos un bloque
piramidal
de basamento
la semilla
es inútil
en mis manos
soy inerte
no entiendo
la marcha de los astros
el baile de las nubes
sin ruta
ni destino
dejé de hablar
con los animales
hace mucho
de manera virtual
de forma sintética
transcurro
sólo recuerdo
haber visto
en la cueva
el primer signo
desde entonces
mi mente
se dedica a nombrar las cosas
sin embargo
hay algo
en el cielo
que me dice
aún
“no soy de aquí”…