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UN INFIERNO BONITO

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YA SE LOS IBA A CARGAR EL DIABLO

Dos hombres y una mujer embarazada, estuvieron con una pata en la tumba, pues los vecinos  de San Pedro Tlachichilco, municipio de Acaxochitlán los acusaron de robar un casa. Estaban en la cuerda floja, los habían golpeado, y faltaba darles el toque final, ponerles una soga en el pescuezo. La familia lloraba a lágrima viva para que no los mataran. La mujer embarazada, su hijo y su concubino eran los que iban a borrar del mapa.

 

Los habitantes del pueblo se juntaron y con gritos, dijo uno de ellos: “hay que lincharlos para que escarmienten los ladrones”. Mientras los demás les daban de patadas en las nalgas y golpes donde les cayeran, con un  palo y a pedradas. No se podían zafar, ni escapar, estaban rodeados por más de 200 hombres y mujeres enardecidos, que sin piedad, les soltaban los madrazos.

Eran las 3 de la tarde del lunes cuando lo salvó la campana, pues llegaron los uniformados equipados con escudos antimotines, echaron para atrás a la gente dejando en el centro a los delincuentes, quienes pensaban que iban a jugar con ellos a la rueda de san Miguel.

En un momento la chusma se les aventó como “El Borras”, tumbando a los uniformados y pasando encima de ellos, para darles otra madriza a los presuntos ladones, quienes ya no sentían lo duro sino lo tupido. Echaron un lazo a la rama de un árbol y los iban a ahorcar, a uno por uno. Los uniformados se levantaron y se pusieron al frente para proteger a los ladrones caseros, quienes lloraban y suplicaban que no les pegaran, pues pedían paz y les daban más.

Nuevamente la gente, furiosa, se volvió a aventar en contra de  los uniformados, hasta que un comandante que había quedado apachurrado pidió un diálogo urgente con el delegado de la comunidad, diciéndole que calmantes montes, que estaba prohibido hacer justicia por su propia mano, pues estaba escrito en la Constitución. Le contestaron que la Constitución ya no vale porque Peña la había cambiado.

Alrededor de dos horas los indiciados estuvieron en un  kiosco resguardados por un grupo de civiles, pues los indios no entendían a los uniformados hasta que por fin se pusieron de acuerdo. Los detenidos eran María Aurelia, de 48 años, con 7 meses de embarazo, su hijo Marcelo Eduardo, de 22 y su viejo, Pedro Hernández, quienes dijeron que había sufrieron una horrible pesadilla en el fondo del infierno donde le vieron la cola al diablo.

Los tres resultaron con visibles huellas de los madrazos. El más joven de ellos andaba con playera y con un zapato. Fueron  sacados de donde los tenían encerrados por los policías, en forma presurosa, ante los gritos de los habitantes que no estaban conformes en dejarlos ir vivos.

Los primeros reportes oficiales indican que Marcelo Eduardo entró a robar en una vivienda y cuando se escapaba se corrió la voz de alerta por unos vecinos vigilantes, quienes los detuvieron y en menos que canta un gallo, se juntaron  los vecinos y lo golpearon, pues lo tenían agarrado de las greñas, gritándole: “¡Ratero!”.

Lo obligaron a que llamara a su mamá y que le dijera que estaba en problemas. Al pasar unos minutos llegó la señora, asustada, corriendo acompañado de su marido, pero nunca les pasó por la cholla lo que les esperaba. Les habló en defensa de su hijo y lo mismo hizo Pedro, diciéndoles que su entenado era un buen chico, que lo estaban confundiendo, pero sin deberla, los metieron a la bola diciendo que eran sus cómplices. Lo afirmaron varios de los vecinos y los desmadraron. Ellos fueron los que pagaron el pato.

Los furiosos vecinos los llevaron dándoles de palos, golpes, jalones de greñas, pedradas, hasta un inmueble que se encuentra a un lado del centro de la comunidad, junto a un kiosco, y antes de meterlos les dieron una golpiza. Al que se le señaló como ladrón por poco lo encueran, sólo perdió su camisa y un zapato. La mujer les dijo, que estaba embarazada y que con lo que les estaban haciendo sentía que se le salía el chamaco, pero no le hicieron caso.

Los amarraron y hubo gritos de que los ahorcaran por ladrones, lo que se estaba volviendo realidad, por lo no faltó un alma caritativa que avisó a la policía de Acaxochitlán, en la región de Tulancingo, y al saber que la turba estaba enardecida, tal parece que se les había metido el pingo, recurrieron a pedir ayuda a los uniformados de Tulancingo quienes al llegar, se las vieron negras porque ya se les estaba apareciendo Juan Diego.

Jugándose el todo por el todo, se metieron entre la chusma y evitaron que los tres acusados fueran ahorcados en el centro del pueblo. Dijo el comandante “Salva Vidas” a los reporteros: “Me cae que me dio miedo, pues cuando llegamos ya tenían a la mujer con el lazo en el pescuezo, por lo que tuvimos que intervenir para quitárselo y retirar a los que la estaban jalando, cuando sentí una patada en la cola, que hasta se me fue el aire”.

Aunque eran pocos los policías comparados con los vecinos que les faltaron al respeto sintieron que les sudó la rabadilla, pero gracia a Dios llegó la ayuda de los policías estatales y de algunos agentes investigadores, quienes se jugaron el cuero porque la cosa estaba de la patada. Se alborotó de nuevo el gallinero y comenzaron los aventones en contra de los uniformados, pero afortunadamente todo se logró calmar cuando llegaron los funcionarios del gobierno y el secretario municipal de Acaxochitlán, quienes dialogaron con el comisionado de San Pedro y algunos vecinos que no quitaban el dedo del renglón en cuanto a matarlos.

Después de las 7 de la noche del lunes pasado, con pláticas entre las autoridades, se firmó el acuerdo de que la mujer y los dos hombres quedarían a disposición del MP. Así fue como los dejaron salir y las víctimas del robo fueron a interponer su formal denuncia en contra de los tres sujetos que les habían robado.   

 

QUIEREN CERRAR UNA ESCUELA EN LA RAZA

Comienzan a salir los grillos, padres de familia, que piden que saquen a patadas a la directora de la escuela primaria, porque aseguran que hay irregularidades. Una comisión de inconformes padres de familia de la escuela primaria Libertadores de América que se encuentra en la colonia La Raza, en Pachuca, piden de boleto la destitución de la directora Ángela Monroy Hernández, por ser una persona negativa a los intereses del plantel.

Esto es lo que dijo la presidenta de la sociedad de padres de familia, Guadalupe Molina Hernández, quien acompañada de una comisión, entre ellos Marian Hernández Patricia Gómez, Angélica Martínez Vianey, Antonia Rojas y María de Lourdes Espinosa, dijeron a los reporteros de este diario, que ya estaban hasta el copete de esa vieja conflictiva que se va acercando al callejón de los madrazos.

Dijeron que hace 5 meses llegó la famosa directora, quien sabían que  la mandaron a esa escuela porque había tenido broncas en otros planteles. Dijeron que  con los padres de familia de esa colonia se iban a topar con hueso. La gota que derramó el vaso fue que por un capricho, la directora quiere echar fuera a la maestra Indira López Hernández, quien atiende el tercer grado, acusándola de mal trato a los niños, cuando en realidad les consta a los padres de familia, que es una de las mejores maestras que hay en la escuela. En cambio la directora, recién llegada, protege a profesoras Tania Gloria y Estela, que son muy cotorras y no les enseñan nada a los niños, por el contrario, los castigan dándoles de varazos en las nalgas por no llevar la tarea.

Dijeron las quejosas que desde el mes de septiembre del año pasado, cuando llegó la directora, “Ha intentado desbaratar la armonía y el orden que hasta la fecha se tenía, pues se le ha caído en la maroma de que malgasta  los ahorros de la escuela para su beneficio personal, además de que es una maestra que no se presta al diálogo, al grado de que desconoce a la presidenta de los padres de familia y quiere poner otra más abusada. Ante estas y otras anomalías, estamos pidiendo a la Secretaría de Educación Pública del Estado su intervención para que seamos escuchados y den de inmediato respuesta, ya que de lo contrario, no pasa de esta semana en que estaremos tomando la escuela. No se persigue ningún otro fin mas que la quiten o la quitamos a huevo. Esto no es una amenaza sino una realidad, así que deben de atenerse a las consecuencias”.

 

SE LO LLEVÓ LA CORRIENTE DEL RÍO

La corriente del río llamado “El Calabozo” le jugó chueco a un bañista. Se metió a nadar y fue arrastrado por el caudal. Sus amigos y familiares se divertían de lo lindo cuando, de pronto, los desesperados gritos de la víctima llamaron su atención, observando cómo se lo tragaban las aguas.

Los testigos nada pudieron hacer por impedir que se infortunado hombre ahogara, temerosos de meterse al río y correr con la misma suerte, por lo que llamaron a la policía, que poco después llegó con elementos de rescate y salvamento, quienes lograron recuperar el cuerpo de la víctima. Así terminó la diversión, con una penosa tragedia, el domingo pasado, en la comunidad de Tamayón, perteneciente al municipio de Huautla.

José Armando Pineda Castillo, de 23 años, de acuerdo con la versión de los testigos, era de oficio albañil, originario de Puebla, quien se encontraba nadando con otras personas cuando, de momento, vieron que se lo llevó la corriente.

Sus familiares y amigos pidieron ayuda a los uniformados pero cuando llegaron, ya no había nada que hacer, ya que lo encontraron  ahogado. Según el resultado de la autopsia, su muerte de debió a asfixia por sumersión (ahogado).

 

EL DIABLO ANDABA SUELTO

Un desconocido fue atropellado y muerto, como a las 11 de la noche, sobre la carretera a Actopan, pero nadie sabe y nadie supo quién lo atropelló, ni quién era la víctima. Solo esperan que sus familiares vayan a buscarlo y lo identifiquen. De acuerdo a los primeros informes policiacos, el hombre que se llevaron de corbata tenía aproximadamente 22 años y por hay se dice, que el coche que lo mató era un Volkswagen tipo Jetta gris.

 

SANGRIENTA RIÑA EN LA PREPARATORIA 3

Con una herida en el cuello resultó el estudiante Omar Martínez Moreno, de 18 años, quien se aventó un cayo con otro compañero, quien no pudo a los trompones y sacó una navaja y se la clavó en el pescuezo, violentos hechos ocurridos en la escuela Preparatoria Tres de Pachuca.

Fue agraviado fue auxiliado por el grupo de emergencia y trasladado al Hospital General por los paramédicos de la Cruz Roja. Debido a su delicado estado de salud el estudiante no pudo declarar ante el MP para conocer cómo estuvo el sangriento pleito y quién fue el canijo que se lo quería echar. Solamente uno de sus compañeros que vio lo que pasó desde la barrera, de nombre Oscar Alexis, comentó a los socorristas que a Omar lo habían picado con un cuchillo afuera del plantel, ubicado en el bulevar Minero.

 

DETENIDOS 343 EN FEBRERO

La Secretaría de Seguridad Pública, Tránsito y Vialidad de Pachuca informó sobre la detención de 343 personas en el pasado mes de febrero. Esto se deriva de las estrategias implementadas por las autoridades municipales con la finalidad de asegurar la convivencia ciudadana y la prevención de conductas antisociales.

De esta manera, 315 individuos fueron puestos a disposición del juez calificador por haber cometido sendas faltas administrativas, 28 sujetos, a disposición del MP del fuero común, y a su vez, asegurados 86 vehículos, 47 de ellos por faltas administrativas, 26 por accidentes de tránsito y 13 por diferentes motivos.

 

UN AÑO DE PRISIÓN A UN VIOLADOR

Creo que la están regando con las penas que les dan a  los delincuentes. Pero vamos a ver qué es lo que está pasando, para que los amables lectores opinen y no vaya a ser que a lo mejor los que la estamos zurrando seamos nosotros.

Por el delito de violación perpetrado en agravio de su hija, de sólo 14 años, se realizó la audiencia inicial dentro de las instalaciones del Centro de Justicia para Mujeres en el Estado de Hidalgo, ante la jueza de control Norma Sánchez Barrones, quien ratificó la retención del acusado.

Así mismo, el MP le formuló imputación por el delito de violación equiparada agravada, y fue vinculado a proceso. Además, se solicito como medida cautelar, la prisión preventiva, la cual fue autorizada por la jueza de control, en término de un año.

El representante social tiene cuatro meses, a partir de hoy, para cerrar la investigación. Cabe resaltar la pronta intervención de la policía municipal de Mineral de la Reforma, que tras recibir la denuncia vía telefónica, se trasladaron al domicilio de la víctima, donde arrestaron al padre quien es el acusado, y lo trasladaron para iniciar la investigación.

Me pregunto: ¿no se equivocarían con la sentencia? En cualquier estado de la República este delito es sancionado por lo menos con 14 años, y a este güey que se despachaba a su hija, le dan un año. ¿Qué está pasado con las autoridades? El Centro de Justicia de la Mujer creado hace poco, en el bulevar Ramón G. Bonfil, a la entrada del fraccionamiento San Carlos, ha recibido quejas por la falta de conocimiento de todos los que trabajan allí. Las mujeres estaban inconformes con el DIF estatal  y municipal, pero esos están peor.

gato seco@yahoo.com.mx