OTRA VEZ EL MIEDO
Cuando parecía
que lo peor pasaba,
y que nuevamente
la luz regresaba,
que el sol era vida,
la lluvia sonaba a coro de voces
alegres y frescas,
y que en nuestras casas
volvía la esperanza
y se abrían caminos
por meses cerrados
regresó la pena
el miedo y la angustia,
y otra vez el llanto,
y otra vez la duda,
hospitales llenos
jeringas y sueros,
otra vez la espera
en salas de angustia,
mientras mucha gente
se marcha por siempre,
en noche tan larga
sin luna ni estrellas,
esperanza rota
piñata sin fruta,
niños que de pronto
guardaron juguetes
y también se fueron.
Otra vez el miedo,
las puertas cerradas,
y por nuestras calles
la fiera marchando,
cazando y matando
vidas y esperanzas
sueños y canciones
alegrías truncadas,
caminos cerrados
flores sin colores,
y un arcoiris
sin brillo ni luces,
sólo en color negro,
lagunas sin peces,
Valles sin elotes,
rios sin aguas claras
repletos de llanto.
Y otra vez la espera
anda sin regresos,
senderos sin pasos
viajeros sin mapa,
estrella apagada
que ya no señala
la senda segura…
Y como otras veces
la madre que reza,
que pide el milagro
de ver sano al hijo,
mientras por sus manos
el Rosario crece
como balsa Santa
de días luminosos,
porque esta noche
de pesar y angustia
tarde que temprano
la vence el trabajo,
la fe y la esperanza
y esta barca nuestra
golpeada y marcada
por esta tormenta
de dudas y penas,
oirá el mandato
del buen nazareno
que ordenará a los vientos
que todo se calme,
y vendrá la calma
los niños jugando
canciones y fiestas,
volverá la vida,
y estos momentos
de llantos y gritos
serán un cruel recuerdo
que nos diga siempre
que todo se pasa
sólo el amor queda
y eso nos salva.