
¿El socialismo será la salida?
Ese es el producto que ahora nos pretenden vender, ese es el satisfactor que la mercadotecnia política de los Partidos de Izquierda nos tratan de endilgar como si fuese de primera necesidad; y no pongo en duda -visto con las mejores intenciones- que el socialismo sea un sistema económico-político que pueda permitir a las mayorías acceder a mejores oportunidades de desarrollo, sin embargo, hasta ahora sus sistemas han reflejado una inoperancia tal que los resultados han sido totalmente adversos y en otros casos, hasta desastrosos.
Hasta nuestros días, hemos podido ser testigos de todos los intentos que se han dado a nivel mundial por imponer un poder proletario que en verdad lleve al verdadero pueblo desposeído a tener mejores condiciones de vida, pero por desgracia, esos intentos que quizá iniciaron con la mira bien puesta en el horizonte, hoy sólo son un barco sin brújula en la inmensidad del océano.
Perdonando la ignorancia, pero aún no acabo de entender eso de buscar el Socialismo que hace dos décadas se comenzó a llamar como Socialismo del Siglo XXI, se manejó el concepto como si fuera una moda, como si el socialismo en sus raíces intrínsecas pudiese tener connotaciones nuevas en función del siglo en el que se presente, el socialismo es uno, y el manejo que de él se hace es en función de los intereses oligárquicos que busque satisfacer.
Igual confusión provoca en nuestras mentes esa demagógica expresión de buscar nuevos proyectos de nación; ¿qué querrán decir?, hasta ahora jamás ha sido explicado el verdadero objetivo, y sin embargo, y aún más incomprensible, es que haya muchas personas que sigan el sonido de la flauta mágica que los llevará a su extinción por no tener una idea clara de lo que pretenden; decía Ricardo Flores Magón: …”para conquistar la libertad y la felicidad se necesita algo más que un corazón bravo, y un arma en la mano: SE NECESITA UNA IDEA EN EL CEREBRO”.
En buena parte de planeta, esa idea en el cerebro está ausente en unos casos, y en otros, está deformada o adecuada a los designios de los caudillos, pero no a los intereses de las mayorías; ese nuevo socialismo está siendo configurados para que unos sean los que piensen y otros los que ejecuten; los individuos a los que arrastran sólo son usados como brazos para construir, sin que éstos sepan cuál será el edificio que levanten en la podredumbre de los escombros.
Precisamente por esa razón en su momento Gorvachov, ex presidente soviético, buscó el cambio, pues su economía centralmente planificada había fallado, estaba estancada; Igual y por las mismas razones, también en Polonia hubo movimientos políticos y económicos bruscos, cuando Lech Wallesa llamó a formar una coalición gubernamental no comunista y cambió el rumbo del país hasta hacerlo democrático e independiente con una economía de mercado con un crecimiento rápido posterior.
¿Y en Latinoamérica qué estamos haciendo? Todavía muchos siguen obstinados en implementar y conservar sistemas económicos que hasta ahora solo han demostrado que únicamente sirven para oprimir más a aquellos que, en teoría, pretendían salvar de las garras del capitalismo, según sus propias palabras.
La igualdad social no se consigue quitando tiranos y encumbrado a otros, se conseguirá conquistando el derecho de vivir en paz, en donde todos los ciudadanos tengamos la posibilidad de aprovechar los progresos alcanzados por la ciencia y por la industria, y en donde, las masas sean pensantes y no solo ejecutantes de los caprichos de los caudillos.
Hoy me pregunto si el llamado socialismo no es más bien una modalidad de la tiranía en contra del proletariado a quien se dice defender; espero algún día el tiempo nos de otra respuesta diferente a la que hoy nos ofrece.
Las palabras se las lleva el viento, pero mi pensamiento escrito está.