Dudan que ya tenga la bomba H
- Corea del Sur reactiva la transmisión de propaganda por altavoces a lo largo de la frontera
“No cabe duda de que Corea del Norte está haciendo todo lo que puede para obtener la bomba H”, señala Tong Zhao, experto en asuntos de seguridad estratégica y no proliferación del Carnegie-Tsinghua Center for Global Policy. Es una constatación que ha hecho saltar las alarmas en los países que se consideran más amenazados, Corea del Sur y Japón
Los países vecinos han comenzado ya las primeras iniciativas de represalia tras el anuncio norcoreano de la prueba de una bomba H. Corea del Sur retomará hoy las transmisiones de propaganda mediante altavoces en la frontera común, una práctica a la que en agosto pasado Pyongyang amenazó con responder con ataques militares. Seúl también ha pedido a EU que active sus armas estratégicas en la zona. Tokio, Seúl y Washington, en una serie de llamadas telefónicas, han acordado responder de manera unida a lo que consideran un comportamiento “inaceptable”.
Al recurrir a los altavoces, Corea del Sur sabe que da donde duele. Cuando los activó por última vez, en agosto, Pyongyang abrió fuego contra ellos y amenazó con acciones militares si no cesaban las emisiones de propaganda, en uno de los episodios de mayor tensión de los últimos tiempos entre ambos vecinos. Finalmente, los dos países negociaron un acuerdo para la mejora de relaciones por el que Seúl accedió a suspender las transmisiones. La prueba nuclear, en opinión surcoreana, representa “una grave violación” de aquel pacto.
Aunque los expertos descartan, dada la potencia de la explosión, que se tratara de una verdadera bomba de hidrógeno, sí creen que puede tratarse de una bomba atómica mejorada, lo que supondría un paso adelante para la tecnología nuclear norcoreana.