El gobierno de Pekín decreta la política del “segundo hijo”, para terminar con el póleimo sistema de control de natalidad que habría permanecido durante tres décadas
El gobierno de Pekín da carpetazo a la llamada política del ‘hijo único’, el estricto y polémico sistema de control de la natalidad, tras más de tres décadas
China extendió la política del “segundo hijo” a todas las parejas del país, tras aprobar el Legislativo una enmienda que permite tener dos descendientes y cierra más de tres décadas con la prohibición de alumbrar más de un vástago.
La Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo) dio carpetazo a la llamada política del “hijo único”, el estricto y polémico sistema de control de la natalidad por el que se ha guiado desde los años 1980, con el objetivo de rejuvenecer a la población de la nación con más habitantes del mundo.
La histórica medida ya fue decidida y anunciada el pasado 29 de octubre, al término del plenario anual del Partido Comunista de China (PCCh), por lo que la ratificación parlamentaria era un trámite antes de su entrada en vigor, que se producirá el próximo 1 de enero de 2016.
El Comité Permanente de la ANP resolvió en su sesión bimensual reformar la Ley de Población y Planificación Familiar para universalizar la relajación adoptada en diciembre de 2013, cuando se aumentó el número de excepciones en las que una pareja podía tener un segundo vástago.