EFE.- El activista y periodista iraní Ruholá Zam, fue ahorcado ayer tras ser condenado a muerte por incitar las protestas contra el régimen registradas a finales de 2017 en Irán, informó la Fiscalía General y Revolucionaria de Teherán.
“Zam fue condenado a muerte por 13 cargos, incluido corrupción en la tierra, y su sentencia fue confirmada por el Tribunal Supremo y tras los procedimientos legales en la madrugada de ayer, 12 de diciembre de 2020, su sentencia de muerte se ejecutó y fue ahorcado”, indica el comunicado.
La denominación “corrupción en la tierra” es la que en Irán se da a los cargos más graves como el asesinato, el terrorismo o el alzamiento en armas contra el Estado, y que la jurisprudencia islámica suele castigar con la horca.
Ruholá Zam, vivió varios años exiliado en Francia, fue detenido en 2019 en Irán, tras caer “en una trampa” de los grupos de inteligencia iraníes que consiguieron que viajara a Irán, según publicó en su momento este cuerpo militar.