TERRAZA
¡Cuánto tiempo más quedará Guerrero en el rezago?¿ Qué le ha hecho falta desde que José Luis Abarca tomó posesión? Es verdaderamente preocupante como día a día se sumerge en la polémica, pues con ella el estado de Guerrero pierde inversiones en educación, cultura y en el que hasta hace unos años fue su sector fuerte: el turismo.
Todo indica que existe un status de permanente preocupación e incertidumbre por Guerrero. Uno de los estados más marginados en educación y economía, tiene actualmente la atención de todos, pero como es sabido, no por razones de mejora o excelencia por desgracia.
El halo de inseguridad y descontento, se incrementó cuando los Abarca llegaron a la administración de Iguala bajo las “alas” del entonces candidato a la presidencia perredista, Andrés López Obrador, y también apoyado por el perredista Ángel Heladio Aguirre, ahora ex gobernador del Estado de Guerrero. La gota de agua que derramó el vaso y disparó la alerta, fue la ya tan lamentable y conocida desaparición de los 43 normalistas de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.
Poco se había hablado del caso Ángel Aguirre, hasta hace apenas unos meses que empezó a estar en el ojo del huracán, especialmente luego de que su hermano “incómodo”, Carlos Aguirre, estuvo acusado de lavado de dinero; por cierto, una práctica que también se asocia a Ángeles Pineda, la ex primera dama de Iguala.
Ángel Aguirre ha permanecido al tanto de toda la información sobre el tema de los normalistas desaparecidos y somos testigos de las declaraciones previas a comparecer ante la Comisión de la Cámara de Senadores, en las cuales el ex gobernador se describe como alguien con la conciencia tranquila, pero sobre todo según las propias declaraciones, alguien que mantenía una relación meramente institucional con José Luis Abarca y su esposa. No solamente se dijo consternado por la desaparición de los estudiantes, sino que aseguró tener buena relación con los directivos del plantel debido a sus donaciones en especie.
Para desgracia de Ángel Heladio Aguirre, las contradicciones a su alrededor son pan de todos los días y no sólo por el caso de la normal Rural, sino por su polémica vida como funcionario en general. En diversas ocasiones Aguirre fue mencionado al interior del PRD como uno de los más interesados en colocar a Abarca en Iguala.
Rogelio Ortega gobernador saliente en Guerrero y conocida su filia por el PRD de antaño, un académico saliente de la Universidad, parece que para redimir la precaria educación en el Estado, Ortega se esfuerza en no hacer enojar a la peligrosa Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación de Guerrero (conocida por sus siglas CETEG), quienes en días pasados no dieron clases por realizar un paro nacional en contra de la reforma educativa, muy a pesar de la advertencia del Secretario de Educación Pública Federal Aurelio Nuño, de que se les descontaría a los maestros que faltaran a clases.
¿Cuánto tiempo más quedará Guerrero en el rezago?¿ Qué le ha hecho falta desde que José Luis Abarca tomó posesión? Es verdaderamente preocupante como día a día se sumerge en la polémica, pues con ella el estado de Guerrero pierde inversiones en educación, cultura y en el que hasta hace unos años fue su sector fuerte: el turismo.
Quizás este potencial mal distribuido y el exceso de contradicciones lo que mantiene al estado de Guerrero en la cuerda floja, y si bien no habrá elecciones en 2016, su situación si puede interferir en la percepción de aquellos que tendrán comicios. Como república somos un sólo ente y si una de nuestras partes está herida nos duele y nos afecta a todos, urge sanar a aquel Estado del sur al que tanto vemos en las noticias y que de manera lamentable, ha alcanzado fama internacional de la peor manera, afectando directamente en la llegada de turistas y la baja por consiguiente en el empleo y en la inversión en construcción de hoteles.
Confío en que a pesar de todo, la transparencia prevalezca en la jornada electoral del 2016, y por su parte en Guerrero los funcionarios y los partidos se hayan dado cuenta de sus errores y se liberen de tan mala imagen.
En breve entrará un nuevo gobierno que ojalá este decidido a cambiar las cosas para salir del letargo que hoy mata poco a poco a la entidad y a su población que cada día se hunde más en la pobreza y que en el país no vuelva a suceder actos como lo sucedido en Iguala.