SANTIAGO DE ANAYA
La Subsecretaría de Protección Civil del estado, no hará ninguna revisión o supervisión a la empresa cementera, Santa Anita, ubicada en el municipio de Santiago de Anaya, respecto a los sismos que se han registrado, en la región del Valle del Mezquital.
Lo anterior, fue señalado por el titular de la dependencia, Miguel Ángel García Conde, quien precisó que los sismos que se han registrado en la región, no están fundamentados que provengan de la cementera, productora de cementos Fortaleza.
Subrayó, que no se cuenta con elementos para determinar que alguna actividad como la de Cementos Fortaleza sea la causante de los sismos, aunque no la descarta. Asimismo, aseguró que algunas comunidades recurren a la presión contra las empresas, argumentando daños a sus viviendas, con el objetivo de obtener beneficios económicos.
Es importante recordar que en los últimos meses, en la región del Mezquital, se han registrado varios temblores, los cuales ha registrado el Servicio Sismológico Nacional (SSN), la mayoría de menor intensidad, de los cuales varios de los epicentros han sido ubicados en el predio que ocupa la cementera San Anita.
De acuerdo al funcionario estatal, los sismos que se han registrado en esta región no son un asunto reciente, toda vez que el Servicio Sismológico ha tenido registro desde 1900, afirmando que la sismicidad en la zona es prácticamente normal.
“No es raro, estemos tranquilos, son sismos que no revisten un riesgo a la población, inquietan por supuesto, esto no es nuevo”, agregó que la zona del Mezquital, Tula Tepeji y la Sierra Gorda, siempre han sido propensos a este tipo de movimientos.
Igualmente, el subsecretario de Protección Civil explicó, que existen regularmente enjambres sísmicos, son pequeños movimientos de tierra que generan los acomodamientos de las placas tectónicas, toda vez que por El Mezquital, pasa el eje neo volcánico transversal.
García Conde sostuvo que los sismos que se registran no son fuertes y que tampoco representan un peligro para la población de la región, en caso de que una vivienda o un edificio público colapsaran, no es porque el temblor sea intenso, sino porque los mecanismos de construcción y materiales empleados son de mala calidad.
“La magnitud de los sismos no revisten un riesgo, sí puede ocurrir que se desplome una cornisa sobre una persona y salga seriamente lesionada o muerta, eso no es por el sismo, es por las construcciones ruinosas o mal construida”, remató el funcionario hidalguense.