- ¿Está preparado EU para que Trump rechace su derrota?
- Millones utilizarán el correo para votar por miedo a la pandemia, algo que disgusta a Trump, “ahí se puede dar el fraude”
EFE.- ¿Trump es capaz de desafiar el sistema constitucional de EU no aceptando una derrota electoral? Esa es la pregunta que trata de responder Lawrence Douglas, profesor de Derecho y Pensamiento Social de la Universidad de Amherst (Massachussets), en su libro “¿Se atreverá? Trump y el inminente colapso electoral de 2020”.
Douglas plantea un escenario de crisis constitucional para la que EU no está preparado porque las leyes, asegura en entrevista, “asumen” que los líderes acatarán las normas y concederán la derrota.
En las últimas semanas, Trump ha intensificado su campaña contra el voto por correo por miedo a que esta opción le perjudique e insiste, sin pruebas, en que puede provocar un fraude electoral. Ya en 2016, en uno de los debates presidenciales contra la ex-candidata demócrata Hillary Clinton, Trump no se comprometió a aceptar el resultado si perdía.
Ahora, ya como titular del despacho Oval, empiezan a plantearse dudas sobre qué ocurriría si Trump no coopera en una hipotética transición de poderes. Para ello también se prepara un grupo de legisladores, casi todos demócratas aunque con algún republicano, cuyo objetivo es plantear las peores situaciones posibles. Temen que Trump intente alterar la campaña antes, durante y después de las elecciones. El profesor Lawrence Douglas analiza en una entrevista qué puede deparar el futuro tras las elecciones de noviembre a partir de su nuevo libro.
Pregunta: ¿Un escenario en el que Trump no acepta el resultado es posible?
Respuesta: Creo que es muy real. No he escrito un “thriller” político. No me estoy imaginando que Trump vaya a hacer una barricada en el despacho Oval con agentes del servicio secreto. Lo que imagino es cómo el presidente podría desafiar o disputar una derrota electoral en noviembre. Y creo que las posibilidades de que eso pase son muy grandes, pretextando la validez del voto por correo.