Se cumplieron diez años de la gravísima cornada que el toro “Navegante” de Santiago le infiriera al diestro de Galapagar en la Monumental de Aguascalientes
Por: Saúl Salvatierra García
Estimados Amigos, con el placer de saludarles a través de este espacio de Plaza Juárez. El pasado viernes 24 de abril se cumplieron diez años de la terrible cornada que el toro “Navegante”, de la dehesa de De Santiago, infiriera al diestro madrileño José Tomás, en la Monumental Plaza de Toros de Aguascalientes, en la que fue la segunda corrida de la Feria Nacional de San Marcos 2010, cornada que lesionó severamente el paquete vascular de la pierna derecha, seccionando la arteria femoral y las venas safena e iliaca, que lo tuvo en el umbral de la muerte.
Ese grave percance cambió la vida y la carrera del “Príncipe de Galapagar”, ya nos hemos referido en este espacio a las cornadas que dejan secuelas en el ánimo de los toreros, los laceran para siempre; cuando los toros infieren esas cornadas que parten las carnes desgarrando paquetes vasculares comprometiendo la vida de los coletas, no vuelven a ser los mismos, quiérase o no, modifican la forma de ejercer la profesión.
Como ejemplos, en México, podemos citar al maestro Silverio Pérez después de la cornada –penetrante de vientre- que le pegó “Zapatero” de la Punta el 13 de Febrero de 1944 en El Toreo de la Condesa; a Manuel Capetillo después de la cornada penetrante de tórax que le infirió “Camisero” de la Laguna, el 22 de Marzo de 1959 en la Monumental Plaza México y la que sufrió Manolo Martínez el 3 de marzo de 1974, también en la Monumental Plaza México, del toro Borrachón, de la vacada de San Mateo, que lo puso al borde de la muerte al seccionarle las arterias safena y femoral.
Si bien José Tomás sigue siendo un torero todo valor, honradez y el celo profesional que todas las tardes sale a refrendar el sitio de Torero de época, de Fenómeno del Toreo que ostenta desde hace muchos años, compitiendo únicamente consigo mismo buscando estar mejor, no de una tarde a otra, sino de un toro a otro en la misma tarde, superándose a cada instante con ese inmenso valor espartano, poniéndose en terrenos en que otros toreros, ya no digamos no lo intentan, ni siquiera lo piensan, esa actitud que le reconocen al madrileño sus alternantes y que ha llevado a contestar a un veterano Luis Francisco Esplá -cuando le preguntaron “¿Qué es el valor?”-, “El valor es el sitio donde se pone José Tomás”.
Sin embargo, el diestro madrileño modificó la administración de su carrera, toreando un limitado número de corridas y en plazas de segunda y hasta tercera categoría, lo que le ha generado todo tipo de críticas de sus detractores que pretenden, con esto menoscabar el sitio que ocupa en la tauromaquia mundial, sin entender que en la Fiesta de Toros hay figuras, mandones y fenómenos (que solo han sido cuatro o cinco en toda la historia) a estos últimos pertenece José Tomás.
Citando nuevamente al Luis Francisco Esplá, ha dicho que el madrileño “se ha erigido en un auténtico fenómeno dentro del mundo del toro que no crea afición sino devoción, que es más”, agrega “José Tomás es ese hombre, torero y artista, que llega cada veinte años a despertarnos y a decirnos que el toreo todavía es un arte vivo y que interesa a mucha gente”.
Sin embargo después de la cornada de “Navegante”, José Tomás ha toreado únicamente 27 tardes, desde su reaparición en Valencia en julio de 2011, 15 meses después de haber sido herido en Aguascalientes, habiendo acumulado ese año 9 actuaciones, el año 2012 hizo el paseíllo tres veces, en 2013 no tuvo actividad, para 2014 toreo 4 corridas, el 2 de mayo de 2015 toreo la única corrida de ese año reapareciendo en Aguascalientes después del percance, en un acontecimiento sin precedentes en la Fiesta Brava mexicana, por la expectación que generó, habiéndose dado cita en el Coso hidrocálido aficionados prácticamente de todo el mundo y con una reventa que alcanzó niveles de escándalo por los precios que se pagaron para ver al “Príncipe de Galapagar”; en 2016 toreo 7 fechas, reapareciendo en la Monumental Plaza de Toros México, habiendo generado una expectación tan grande como su presentación de 2015 en Aguascalientes, aunque sin mucha suerte: en 2017 en la única fecha que lidió regreso a la Gran México alcanzando un sonado triunfo, en 2018 y 2019 también se anunció una sola vez por año, en este 2020 se habían concretado dos fecha para Nimes, Francia, suspendidas a causa de la pandemia que sufrimos.
Indudablemente, José Tomás Román Martín, es un Fenómeno del Toreo, capaz de llenar cualquier coso taurino del mundo al solo conjuro de su nombre, que el 24 de abril de 2010 murió y resucitó en Aguascalientes.
Por ahí nos vemos ENTRE EL CALLEJÓN Y EL TENDIDO si Dios lo permite.