7.6 C
Hidalgo
domingo, febrero 22, 2026

Gfomentan conciencia ambiental con jornada de reforestacion en comun…

Más Leídas

La elección de Sanae Takaichi como la primera mujer en liderar el Jap n democr tico supone un hito en la historia de uno de los pa ses con mayor disparidad de g nero del mundo desarrollado, pero sus opiniones conservadoras desatan dudas sobre el impacto real de su nombramiento en materia de igualdad.

Takaichi, de 64 a os, sigui rompiendo barreras el martes al convertirse en la primera ministra del pa s asi tico despu s de haber ganado a principios de mes las primarias del gobernante Partido Liberal Democr tico (PLD), que tambi n por primera vez en sus 70 a os de historia cuenta con una mujer al frente.

El ascenso de Takaichi ha atra do una atención enorme por producirse en un pa s dominado por varones en el plaño político y empresarial, y ha generado expectativas sobre lo que representa para romper el ‘techo de cristal’.

Jap n ocup el puesto 118 de 148 en el ltimo informe del Foro Econ mico Mundial sobre brecha de g nero, con apenas un 14,6 por ciento y 16,1 por ciento de los puestos parlamentarios y directivos cubiertos por mujeres, el peor entre el resto de pa ses del G7 (Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, Canad y Estados Unidos).

Reducida presencia de mujeres en el Gabinete

Pese a que durante su campa a por el liderazgo del PLD enfatiz en la necesidad de aumentar el n mero de mujeres en puestos de liderazgo y asegur que su gobierno contar a con una representación femenina similar a la de los pa ses n rdicos, Takaichi solo nombr a dos ministras entre los 19 puestos de su Gabinete.

La cifra dista del r cord de cinco mujeres que llegaron a integrar la Administración del ex primer ministro Fumio Kishida (2021-2024).

«Algunas personas informaron de que podría elegir a seis mujeres para mi Gabinete, pero creo que es muy importante darle una oportunidad justa a todos. Trat de elegir a los mejores integrantes para mi Gabinete», dijo Takaichi en una rueda de prensa la pasada noche.

Es probable que Takaichi siga los pasos de su mentor y del que se define heredera ideol gica, el asesinado ex primer ministro Shinzo Abe, quien durante su mandato, el más largo en la historia moderna del pa s, alent la participación femenina en la esfera econ mica y empresarial, pero no abord los prejuicios sociales de g nero.

Ideas conservadoras

La nueva l der japonesa resuena con ese planteamiento y, pese a su deseo de ampliar la proporcionalidad femenina, desde hace tiempo se opone a dos cuestiones cruciales en el actual debate sobre igualdad de g nero en el plaño nacional: el cambio de apellidos al casarse y el matrimonio homosexual.

En Jap n, donde s lo se usa un apellido, los matrimonios deben obligatoriamente escoger el de uno de los c nyuges a la hora de crear una familia. En la pr ctica suelen ser las mujeres quienes renuncian al suyo y los sectores más progresistas buscan simplemente que cada uno pueda quedarse con su apellido, a lo que Takaichi se opone.

La japonesa tambi n se ha confesado partidaria del actual sistema sucesorio de la familia imperial, que se remonta a 1947 y reserva el derecho de heredar el trono a los varones, una ‘ley s lica’ en la pr ctica que ha tildado como «un importante tesoro nico de Jap n».

La misma Takaichi nunca ha apelado a su condición de mujer para ser elegida primera ministra.

«Por lo general, las mujeres del PLD son como hombres. Trabajan duro como ellos, así que, realmente, no piensas en su g nero cuando piensas en Takaichi», señalaba Chiyako Sato, editorialista del diario Mainichi y experta en pol tica, en una rueda de prensa la semaña pasada tras el ascenso de la lideresa en el PLD.

«Dir a que a Takaichi la apoyan principalmente hombres», coment el polit logo Masato Kamikubo, profesor de la Facultad de Ciencias Pol ticas de la Universidad Ritsumeikan de Kioto, que brome con que a su propia esposa no le gusta la nueva mandataria.

El acad mico se , no obstante, que puede que la l nea dura que caracteriza a Takaichi y a la que el partido gobernante parece haber apelado para intentar recuperar el voto conservador que ha huido en a os recientes a partidos minoritarios tras varios esc ndalos en el PLD y le ha hecho perder la mayor a parlamentaria, responda a una «faceta pol tica y profesional sobre la que podría cambiar de opini n».

8 Elección de mandataria japonesa, hist rica y polémica publish

Autor

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

Últimas noticias