Frinden homenaje a quincy jones en voz de stevie wonder y janelle mo…

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    Flores, sandías, uvas, palomitas, collares, loza, miel, perfumes y velas fueron algunas de las ofrendas con las que, como cada a o, los creyentes de la religi n afro Umbanda rindieron culto por su día en las playas de Uruguay a la «milagrosa» madre de las aguas Iemanj .

    «Salud y prosperidad para nuestra gente mam e», dice mientras acomoda a la figura de alargado vestido celeste cargada de collares sobre el agua de la Playa Ram rez de Montevideo uno de los cientos de fieles que, cada 2 de febrero, se re ne all sobre la tarde para agradecer y homenajear a la diosa.

    As , mientras, vestidos o no del blanco caracter stico, algunos se dedican a encender velas azules o blancas en pozos cavados en la arena y otros siguen cantando y bailando al ritmo de tambores, al ocultarse el sol, una procesi n vuelve a adentrarse en las aguas del Río de la Plata que ba an Montevideo con la barcaza de ofrendas más grande: momento culmen de un día «de milagros».

    Es con estas precisas palabras que la mae o sacerdotisa de la religi n Susaña Andrade describe a EFE lo que significa el 2 de febrero para los practicantes de un credo originado en un Río de frica y practicado en pa ses suramericanos como Brasil, Argentina y Uruguay por la herencia de los africanos que llegaron esclavizados a la regi n.

    Hacedora de milagros

    «Va mucha gente a agradecer porque pidi algo que pensaba imposible y ese día se le cumpli y despu s no deja de cumplir la promesa y es necesario, porque la humanidad siempre necesitamos fe para seguir adelante, que es much simo, porque muchas veces la gente pierde el sentido de la vida», asegura.

    Consciente de que quiz s algunos de los creyentes no pueden asistir a la ceremonia que re ne en distintas playas del pa s a quienes quieren dejar en el mar sus ofrendas, Andrade insiste en que la «madre de casi todos los orix s», las deidades de la religi n de transmisi n oral, señala que este día es el de más visibilidad.

    «Hay gente privada de libertad, ancianidad, gente enferma en los hospitales o en los lugares donde se supone que se curan de problemas de salud mental, y esa gente, s tiene fe, tambi n puede conectar con la energ a particular que se da el 2 de febrero. El día de Iemanj es un día de milagros», remarca.

    Para la mae, es importante a su vez recalcar que las ofrendas ya hace a os procuran ser naturales, con alimentos como las t picas sandías y los melones, las manzanas y las palomitas de ma z como algunos de los elegidos para no contaminar las aguas.

    No todas son flores

    Sin embargo, este a o, dice, el hincapi está en aprovechar la visibilidad del día para denunciar el «racismo religioso» que, asegura, aqueja a muchos practicantes del Umbanda -conocido tambi n en Brasil como Candombl – al punto de no querer ser vistos en los templos o ritos.

    As , seg n Andrade, quien escribi una columna centrada en este tema titulada «No todas son flores», un racismo que «hist ricamente» persigue y «demoniza» sus ritos o s mbolos ltimamente aparece con mayor frecuencia y ha crecido «en violencia».

    «Tuvimos que hacer un informe a Naciones Unidas que da cuenta de la cantidad de casos que est n en la Institución Nacional de Derechos Humanos de violaciones a los derechos humanos. A ra z de eso nos devolver n recomendaciones sobre c mo el Estado uruguayo deber a combatir esos estereotipos y prejuicios», apunta.

    na de las acciones que las organizaciones afroumbandistas entienden que ser a clave, dice, es hacer campa as para concienciar sobre mitos y ofensas que afectan a los practicantes, a quienes, acota, muchos llaman «negros macumberos» despectivamente.

    Nuevas aguas

    En plena celebración, otra de las prioridades para la agrupación liderada por Andrade, Atabaque, es apoyar el reclamo de algunos fieles del departamento (provincia) de Maldonado de colocar en la tur stica Punta del Este un monumento a Iemanj como el que hay cerca de la Playa Ram rez en Montevideo.

    Es por esta iniciativa, ya aprobada pero con un tr mite a n demorado en las oficinas de las autoridades locales, que este domingo decidi ir con su grupo a la Playa Mansa de Punta del Este para tener encuentros y regalar al p blico camisetas promotoras de la presencia de la diosa en esa ciudad.

    Con otro monumento ya previsto para el fronterizo con Argentina Paysand , estas ser n algunas de las aguas por las que la madre africaña de las aguas reivindicada por muchos en el peque o pa s sudamericaño comenzar a aparecer más seguido para, quiz s, cumplir nuevos milagros.

    T Entre flores y frutas, umbandistas de Uruguay rinden culto a la «milagrosa» Iemanj publish

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